jueves, 19 de marzo de 2026

EL CAMPESINO Y EL LOBO

 

Barrezuelos de Arriba es un pueblo interior de la España Castellana. Una isla en medio de un vasto territorio con muchas islas. Uno de tantos de esa España despoblada. Sus 180 vecinos viven del campo. Ganaderos los unos, agricultores los otros.

Barrezuelos de Arriba no hace mucho tiempo tenía una escuela que acogía a los más pequeños de aquellas familias que tenían algún pequeño. La secundaria, centralizada en la cabecera de la comarca supone para los adolescentes que se incorporan recorrer 15 km diarios para llegar al instituto. El transporte público, opera de vez en cuando.

La capital de la comarca, La Angustia, es el centro neurálgico de sus 23 poblaciones, todas ellas dispersas y comunicadas cuando coincide. Todas del estilo de Barrezuelos.

En Barrezuelos hay una antena de transmisiones que invita a escuchar la radio y a veces ver algún canal de televisión, y aunque sus vecinos  no disponen de mucho tiempo para ello, sobre todo cuando el sol anuncia cambio de ciclo y hay que dedicarlo todo al cuidado de la hacienda, que el trabajo del campo como sabemos es muy sacrificado y deja poco tiempo para el ocio, en este caso la escucha, sí les permite, sin embargo, conectarse con el exterior. El invierno es diferente. El tiempo de días cortos y noches largas empuja a los vecinos a compartir momentos de charla y tertulia que contribuyen a socializar la comunidad.

El atardecer es el momento propicio para ello. Cualquier casa de Barrezuelos dispone de una estancia apta para estas reuniones de tal manera que las tertulias suelen ser rotativas. Se conoce como la sala social de cada casa. Reuniones que se celebran en una u otra vivienda porque bares ni uno. Y centro social… ¿qué es eso?

La Angustia también concentra la asistencia sanitaria que da servicio a las 23 poblaciones del municipio. Antes había más médicos, es cierto, pero sigue en pie (de momento) Si hay un problema serio de salud, o algo requiere atención especializada el paciente se enfrenta a 90 km de distancia en el mejor de los casos y 2 horas de camino para llegar al hospital más próximo. En la capital de provincia.

Las preocupaciones de los  barrezolenses  suelen centrarse en el día a día: que si el tiempo, que, si habrá buena o mala cosecha, el mercado del ganado, el del cereal, etc. Mercado que les ofrece dos escenarios: desplazarse 200 km, en el mejor de los casos para comprar, vender, enterarse un poco cómo está el panorama, etc., o esperar que llegue algún comprador y a precio de saldo les compre su producto. Escenario donde hay verdaderos expertos, como sabemos también en el territorio más poblado.

La política no es lo de ellos. Lo que no quiere decir que sí lleven a sus conversaciones aquello que las ondas van pariendo. Sea verdad o no, o no del todo, sí les obliga a pensar y según el caso interiorizar miedos varios y opiniones diversas.

En la Angustia gobierna Wenceslao. Lleva al frente del consistorio 40 años.

La radio un buen día les presentó a un tal Vaxi. Un político emergente de nuevo cuño que, con un discurso muy estudiado, cuidado y puesta en escena seductora para un público muy concreto comenzó a informarles del riesgo que se avecina si él no se erige en garante de sus destinos para lo que demanda su apoyo. Él representa la solución a estos problemas que se atisban sobre el horizonte, dice.  Que si Europa, que, si un tal Mercosur que allí nadie conoce, van a arruinar sus expectativas de futuro en su tierra. “Llegarán oleadas de gentes de África y otros lugares que os obligarán a cambiar vuestra forma de vida”, anuncia, etc.  

El pánico se apodera de los vecinos de Barrezuelos y demás pedanías de La Angustia. Interiorizan el mensaje hasta el punto de llegar a defenderlo. Llega un momento en que Wenceslao se ve obligado a pactar con los acólitos de Vaxi para poder seguir gobernando y  poco tiempo después Wenceslao mantiene la alcaldía, pero no el gobierno.

Siguiendo la secuencia y hoja de ruta de Vaxi, de la mano de algo que se llama fondos de inversión, que en Barrezuelos tampoco saben bien qué quiere decir porque no tienen tiempo para estas cosas, se planteó reorganizar la comarca. Todo por el bien del vecindario. Vamos a reorganizar el territorio, dijeron y comenzaron.

El centro de salud hay que cerrarlo poque no es rentable: ¡qué es eso de mantener una infraestructura como esta para una población como esa! decían y defendían vehementemente. ¿Instituto? Tampoco.  

¿Centro de salud?  En la capital organizaremos el mejor. ¿Centro educativo? también a la capital, etc. Los peques de Barrezuelos, de momento se desplazan a La Angustia donde queda una infraestructura infradotada porque la de Barrezuelos tampoco resultaba rentable para tan pocos niños y por tanto cerró sus puertas. Ahora no saben cuánto tiempo durará abierta la escuela de La Angustia.

En Barrezuelos había una, en  La Angustia un instituto y un centro de salud. Ahora queda como local social la capilla de cada parroquia porque eso sí, capillas en todas las pedanías, bares en alguna, pero escuelas y centros de salud no son necesarios, sólo acarrean gasto. Y hablar de gasto supone establecer prioridades y una de ellas es un servicio antiincendios que el verano pasado fue muy negro y hay que proveer de recursos a 52 firmas privadas para que parezca que se hace un gran esfuerzo en mejorar el organigrama.

En Barrezuelos se resignan y dicen que ¡qué se le va a hacer! Que, si las cosas tienen que ser así…, que si tal vez fuera peor de otra manera. También prende el discurso de “todos son iguales” etc.

Menos un vecino, Jacinto. A Jacinto hay algo que le preocupa y no le huele bien. Todo aquello le hace desconfiar y concluye que lo que está ocurriendo es una ruina para Barrezuelos y la comarca y que no se puede consentir. Jacinto piensa que para que Barrezuelos fije población, no siga despoblándose, debe tener servicios básicos y próximos y no lo que está viendo que es precisamente lo contrario: alejarlos. Que esta gente (Vaxi y su ejército) se presentan con piel cordero, pero le huele a carne de lobo. Trata de convencer a otros vecinos. Poco a poco se fue uniendo alguno a la preocupación de Jacinto a tenor de los acontecimientos que se iban produciendo, pero ya era  tarde. El lobo había prendido la presa y ahora no la suelta.

En La comarca de La Angustia empiezan a pensar qué hacer para revertir la situación conscientes de las dificultades y los años que supondrá recuperar algunos servicios fundamentales para la población. Prevén décadas para recuperar lo que consideran destruido en dos años. Esto, siempre que puedan descabalgar al grupo de Vaxi de la atalaya a que se subió, como condición indispensable y encuentren algún apoyo en alguna institución de rango superior que los entienda. Algo poco probable.

Jacinto tenía buen olfato. Tenía razón

                                                  D. Robles

viernes, 13 de marzo de 2026

SER EL MEJOR ES UN LÍO

 

Este domingo día 15 de marzo los castellanos y leoneses están llamados a las urnas.

Seguí de cerca la campaña por razones obvias. Eso no quiere decir que me haya imbuido en ella, pero sí lo suficiente para constatar lo que por otra parte ya está constatado. Nada nuevo en el horizonte. Cada cual a lo suyo, pero sí con algún detalle curioso en algún caso y sonrojante en otros.

Como reza el titular y a ello me voy a referir, estos políticos (sobre todo alguno) van a conseguir hacerme un lío.

Según escucho, Castilla y León tiene el mejor sistema de salud de España: más sanitarios, menos listas de espera..., y ahora diez helicópteros harán que los castellanos, no sé si también los leoneses, sean atendidos volando, tampoco sé si esto es sinónimo de rapidez u otra cosa.

¿Dónde veo el lío?

Ahí voy.

Desde Valladolid nos dicen que los mejores servicios públicos están aquí, las mejores ratios en materia de vivienda también, etc. Si nos asomamos al balcón de S. Caetano nos dicen que los mejores servicios públicos de España están en Galicia: Educación, sanidad, dependencia….

Si orientamos nuestra antena hacia la Puerta del Sol resulta que los mejores servicios públicos están en la comunidad de Madrid. Quiero suponer que en breve los mejores servicios estarán en Andalucía y así sucesivamente.

Todos los mejores y los mejores en todo ¿qué te puedo contar querido/a lector/a que te sorprenda?

Mensaje tras mensaje para la autocomplacencia y convencimiento del contribuyente ya convencido, que digan una cosa o la contraria siempre se aplaudirá y se defenderá la idea que mienten los otros. Mientras tanto cualquier persona usuaria de estos servicios sabe bastante bien cómo están, o debiera. Y si realmente estos servicios en estas comunidades, tal como nos dicen son los mejores, cabe preguntarse cómo estarán en el resto. Es de suponer que para bailar.

¿Estaremos ante aquello de dime de qué presumes y te diré…?

En Castilla y León también deben tener el mejor sistema antiincendios del Estado y con mejor índice de respuesta. Más de 20 empresas privadas gestionando el asunto. ¡Menudo galimatías! Como para ponerse de acuerdo.

Esta mañana sí escuché a un responsable de la Junta hablar, además, de la despoblación y nos dice que esta comunidad está ganando población cuando sabido es el éxodo que agitó la comunidad, sobre todo la población más joven las últimas décadas y se mire por donde se mire continúa.

¿Llegaron 40.000 últimamente? No lo voy a discutir, entre otras cosas porque no dispongo de datos que lo avalen o desmientan. No le escuché decir el número de personas que emigraron.

¿Llegan al entorno de las provincias próximas a Madrid por los motivos que sí conocemos? Más que probable. ¿Es fruto de esa industrialización y oportunidades que nos dicen? Pues no. ¿Cuántas personas huyeron los últimos años y por qué?  ¿Es una comunidad tan industrializada como nos cuentan? Pues tampoco.

Hay un detalle que tal vez haga que C y L sí se coloque entre las primeras del ranking nacional: el envejecimiento. Y ¿por qué?

Esto voy a incorporarlo a la casilla del sonrojo.

 Los platos de ducha y gimnasios mejor sobrevolarlo. Me produce un cierto pudor comentarlo.

                                                                 D. Robles

domingo, 8 de marzo de 2026

CUANDO ES MAS RENTABLE EL RUIDO QUE EL CEREBRO

 

La vida pública moderna (la política y cuanto la rodea) se está acostumbrando a levitar entre la mediocridad y la obscenidad. Tal vez peor: hacia la filo - delincuencia.

Está de moda el prefijo “filo” valga pues la acepción. Y es que, a falta de neuronas que hagan útil un cerebro, ese hueco que genera su ausencia suele ocuparlo células mutantes con resultado de tics acelerados que estimulan aptitudes bravuconas cuando no de estupidez u otras.

Resulta fácil constatarlo a poco que observemos y escuchemos el ruido que nos rodea. En casa y fuera de ella. Tanto ruido, que del verbo a las bombas hay un trecho muy estrecho. Bombas que siempre vuelan precedidas del correspondiente ruido. Digo bombas en su literalidad y también aplico a otros escenarios menos atroces pero conducentes a otro tipo de bombardeos.

En el plano exterior, poco que añadir al noticiario diario, donde el mundo se ve envuelto y sometido al designio de dos terroristas en el amplio sentido del término.

Dos sujetos, líderes en sus países, con mucho poder militar y que los terminan elevando a la categoría de estados terroristas. No sé bien cómo se puede hacer, pero algo habrá que inventar antes que sea tarde, para frenar a estos descerebrados y vulgares asesinos. Antes que acaben con todo y todos.

Estos días escuché decir a un alcalde indignado que a Donald había que matarlo. Cada cual saque su conclusión. Yo lo entiendo. Estoy seguro de que mucha gente lo piensa. Es lamentable llegar a este punto, pero…Este sujeto es un peligro para la humanidad. Un claro ejemplo de hueco neuronal rellenado por lo dicho. Podría aplicar aquí aquello del peligro del mono y las pistolas. Nunca ese mono llegaría a tal. El mono es más inteligente y actúa en función de sus neuronas.

El entrevistador, entre sorprendido y asustado le pidió que rectificara. No lo hizo. Se mantuvo firme.

Más cerca y ya en el plano doméstico, no sé bien si definir el panorama como entretenido, decepcionante o para echarse a llorar.

Entretenido: interpretemos el panorama en clave de humor y riamos un rato porque no hay tregua. Demasiado humor si el asunto no fuera tan serio.

Decepcionante: tomemos en serio el escenario y veremos que algún actor primer espada no da para más. Demasiado limitado. Y los segundos, terceros y demás familia ¡qué voy a contar que no se sepa!

Para llorar: porque no alcanzo a comprender cómo es posible que quien provoca y vive en y del barrizal sea aplaudido por tanto contribuyente. ¿Es posible que haya tanta gente que no alcance a ver qué hay detrás de cada mensaje, cada bufido, cada alegato incendiario? ¿Somos incapaces de pensar y reflexionar un poco? ¿Tanta gente funciona de forma autómata e irreflexiva? Parece que sí porque de lo contrario los marcadores indicarían otros resultados.

Es patente que el ruido, el barrizal y el vocerío es más rentable en términos de voto que la sensatez, la prudencia y el rigor. Y esto es para llorar. Escuchamos con frecuencia decir que el jefe del ejecutivo hace lo que sea para permanecer en el poder. No voy a decir que no. Es posible. Pero es muy cierto que quien aspira a conquistarlo sí hace lo que sea para conseguirlo. Llegando a la bajeza que supone acceder al terreno personal, familiar, etc. Y en este campo juegan auténticos expertos. Muy entrenados y experimentados en el juego sucio donde bien se puede incorporar a otros poderes de apoyo no políticos. Bueno: no políticos profesionales.

La alternativa de gobierno en España es para esto. Para llorar. A falta de talla intelectual y otras, a falta de ser capaces de estructurar un razonamiento lógico, y serio utilizan ese hueco sin neuronas para enfangar el terreno, cabrear al personal, mentir y falsear lo necesario para provocar la indignación popular y así conseguir su objetivo. Y funciona. (Para llorar)

Lo último pensable es que se llegue a vender el alma al diablo, a unos terroristas para criticar y tratar de acabar con el Gobierno propio. (Para llorar)

¡Todo vale!

Son los llamados patriotas de banderita que aspiran a gobernar este país, demostrando una vez más que el país y su ciudadanía les importa más bien poco: lo que importa es otra cosa.

¡Dios nos libre!

                                                           D. Robles