viernes, 28 de noviembre de 2025

SENTENCIAS QUE SENTENCIAN A QUIEN SENTENCIA

 

La última sentencia del TS generó y seguirá generando muchas riadas de tinta. Ante el esfuerzo por modular y disfrazar cuanto se quiera el asunto, incluso tatar de silenciarlo. Es posible que hayan hecho rebasar un vaso ya lleno.

Ahora falta ver sus consecuencias, si es que las hay y creo que sí, que tiene que haberlas. Un juez por el hecho de serlo no es, ni puede ser intocable, aunque haya quien lo crea y actúe como tal.

Condenan sin sentencia.

Desoyen los testimonios que no interesan a la causa.

Lo hacen con mucha prisa y en una fecha simbólica.

Dan crédito a acusaciones que me hago la pregunta, qué pintan ahí: colegio de abogados de Madrid, “Manos sucias” ….

Cada día que pasa se conocen nuevos episodios a cuál más interesante y preocupante. Preocupante sí. Estamos hablando nada menos que de un alto tribunal.  Ahora resulta que tres magistrados imparten un curso a una de las partes de la acusación durante la causa: los abogados. ¡Qué casualidad! Justo en el momento en que se está dirimiendo un procedimiento tan delicado y con los comentarios, que ya veremos si son motivo de demanda. Juzgan revelación de secretos reveladores de secretos. Un mundo al revés, o tal vez mejor, patas arriba ¿Curso o estarían poniéndose de acuerdo, ya de paso, en la redacción de la sentencia previamente anunciada?

Si tenemos en cuenta que ambas partes tienen interés en ella, todo es posible. 

Con ja, ja, ja incluido.

Estamos ante una actuación meramente política. Creo que hoy día se puede afirmar.

Una causa que sólo debiera ser judicial o en el mejor de los casos ni debiera haber causa por todo lo conocido.

Impartir justicia debiera ser la única motivación de estos personajes en la atribución de sus funciones. Está visto que no, que hacen algo más, o tal vez, lo primero lo otro, después ya veremos. (Quien pueda hacer que haga).

Hoy, pasados ya unos días, este asunto hace hervir la calle y creciendo, y también se escucha a figuras relevantes del ámbito judicial escandalizados por una decisión tan controvertida que no dudan en posicionarse de manera clara. Unos públicamente, otros de forma más discreta, pero coincidiendo en el análisis: esto es un escándalo.  Se pueden organizar algaradas en forma de manifestación o concentración de fin de semana o lo que fuere para desviar la atención, pero la gravedad del asunto sigue ahí.

El auto sirve para seguir con la hoja de ruta trazada. Los altavoces políticos se lanzan en barrena a la caza del tesoro.

Piden respeto quienes no hace mucho tiempo tildaron de “cáncer” a un alto tribunal cuando dictó una sentencia; ajustada a derecho pero que no era coincidente con su gusto e interés. Hablan de colonización de las instituciones quienes las controlan por la puerta de atrás como bien dijeron ellos mismos. Saben bien cómo funciona la colonización: son expertos en esta praxis. Ahora bien, cuando se pregunta por este desliz responden que se está manipulando. Es decir, una serie de desatinos difíciles de digerir.

Todo esto, claro está con un epicentro: Madrid, epicentro del nacionalismo más recalcitrante, complejo y peligroso que vive España en este momento. Nacionalismo encabezado por un clan agitador sin escrúpulos. Y aquí vuelvo a un comentario anterior: “haré lo que me venga en gana y aquel o aquella que trate de impedirlo o denunciarlo me lo cargo” a los hechos me remito. Este es el modus operandi propio de una mafia, liderada por un personaje muy mediocre. La limitación o ausencia de neuronas como es habitual se sustituye con gritos, bravuconadas o tierra quemada; así escuchamos día tras día discursos hablando de dictadura, guerra civilismo y otras barbaridades a cuál más delirante. Eso sí, con poses al estilo Hollywood, propios de actriz fracasada.

Ahora bien, estamos en una democracia cuando una sentencia como esta favorece sus intereses. ¿En qué quedamos? Lo triste desde una perspectiva social es que se aplaudan estas conductas

Una judicatura que todavía, hoy en día, no sabe quién es M. Rajoy. Una fiscalía de Madrid que todo apunta que es el origen, en connivencia con el amigo del whisky de este complot y por supuesto, visto lo visto con miembros del TS. Una fiscalía que miró para otro lado y no quiso investigar los fallecimientos de las residencias. Sí, los 7291. Y otros casos. ¿Hablan de dictadura?

A partir de aquí es comprensible lo que está pasando con los servicios públicos en Madrid, que ¡ojo! puede extenderse si no queremos verlo. Hay que arrinconar la educación pública. La educación en general. No interesa nada que la educación funcione, que la cultura adquiera el papel relevante al que cualquier sociedad que mire al futuro debe aspirar, porque sabido es que cuanto menos conocimiento haya en la calle más fácil resulta mentir, engañar y ser aplaudidos por sus gritos alejados de cualquier razonamiento lógico. Populismo en estado puro. Hay sentencias que sentencian sí.

El TS está sentenciado, ahora sólo falta ver cuando es condenado.

Y aquí me apunto al: "quien pueda hacer que haga". Que haga lo necesario para limpiar la justicia de los tentáculos de la mafia.

Acabar con la endogamia judicial es una prioridad.

                                                                D. Robles

 

viernes, 21 de noviembre de 2025

JUECES QUE HACEN SENTIR VERGÜENZA

                                         

La justicia es igual para todos. Y un pimiento.

La justicia es independiente. Y un pimentón.

La justicia es imparcial. Pimentazo

La sala segunda del Supremo la tenemos controlada por la puerta de atrás. Esto dijo un alto cargo del PP no hace tanto tiempo.

Un largo etc. de alusiones equivalentes podría exponer y no haré para evitar una ocupación innecesaria de espacio.

El asunto del momento es, naturalmente, la condena del FG del Estado.

Lo primero que me llama la atención ante la lentitud con que transita la justicia es la celeridad en este caso. Les llevó tan solo seis días la toma de decisión y lo anuncian el 20N. ¿Casualidad? Con mucha prisa y sin exponer los argumentos que la motivaron. Es más que probable que el FG ya estuviera condenado antes de ser juzgado. Me atrevo a afirmar que sí.

Sorprendente no. Sonrojante mucho.

Lo justifican diciendo que es para evitar filtraciones. Claro. Lo dicen unos jueces hartos de que desde sus despachos se filtren noticias un día sí y otro también. Y ahora pregunto ¿Cuántas filtraciones fueron investigadas y sometidas a veredicto? Ninguna.

También agentes de La UCO filtran noticias a un medio determinado cuando interesa a un fin. ¿Alguna denuncia? Ni una. Todas afectan a la honorabilidad de alguien ¿o no? ¿sólo es honorable Alberto Quirón?

Es posible que la exposición del argumentario del caso si devuelva a la justicia a los tiempos naturales, que no lógicos, y antes del 31 de diciembre, en el mejor de los casos, se conozca. Y de paso siguen creando ambiente.

Cuando todo apunta a que esa supuesta filtración tiene un origen distinto a la fiscalía general (cualquiera que haya seguido un poco de cerca el caso lo habrá comprobado fácilmente), resulta que el FG es encausado juzgado y condenado. Todo ello a la vez que el delincuente real sigue cambiando de look sin complejo alguno porque tanto él como su entorno parecen intocables y con licencia para hacer lo que convenga.

Durante todo este tiempo se habló más de esta supuesta filtración que del delincuente. ¿Es esto normal?

Añado más. En el supuesto que hubiera sido cierta esa filtración ¿supone más delito un comunicado que aquello que lo motiva?

Pareciera que sí. Mientras el delincuente del caso se pasea con total libertad y sonrisa incluida, quien persigue el delito es condenado. Curiosamente algo parecido le pasó a Pablo Casado ¿recordáis?

Se condena a quien denuncia el delito no a quien lo comete. Y es esta “gentuza” porque no tiene otra afección mejor, quien pretende dar lecciones y dirige nuestras vidas, o según el caso pretende hacerlo.

Esta filtración salió de una segunda planta, dijo un testigo conocedor de la misma. Preguntada la Fiscala de Madrid: ¿En qué planta está la Fiscalía de Madrid? En la segunda respondió. Casualidad o no, pero el FG condenado.

Al unísono sale toda la jauría entonando la algarada correspondiente con un mensaje más que sabido porque tal vez supieran de antemano que se iba a producir el anuncio, que no filtración.

Confío en que tengan que retractarse en un futuro no muy lejano. O quien sabe, tal vez aquí los tiempos sean otros más propios de la justicia. De lo que puedo estar seguro es que si el caso llega a los tribunales europeos el rapapolvo a estos magistrados será sonoro. Tampoco sería la primera vez. Pero el daño está hecho y el objetivo cumplido.

Confío también por ello en que este caso no termine aquí y sí con luz y taquígrafos y depurando responsabilidades. Aunque esto último lo dudo. Pero debiera ser por higiene democrática.

No trato aquí, aunque pudiera parecerlo, de manifestar una defensa del FG. Ni lo conozco, ni me compete ni es el caso, pero sí manifestar un cierto cabreo por las formas de proceder de unos miembros de un poder tan importante como es el judicial y sus consecuencias.

No es la primera vez que ocurre, tampoco va a ser la última, porque para esta gente sólo estarán bien las cosas cuando gobiernen sus amigos, que no son otra cosa que una rama de la mafia enraizada en nuestra sociedad. Este caso sólo tiene mayor sonoridad.

Estos jueces no imparten justicia. Imparten política bajo la toga y esto sí es intolerable. La subversión del sistema.

Recordad qué hicieron con PODEMOS en su día: fabrican una noticia falsa (en este caso fueron varias), la llevan al juzgado, la juzgan y cuando ya consiguieron su objetivo, que era destruir esta formación la archivan porque no hay nada que juzgar. Y no se sonrojan. Y quien dice PODEMOS dice cualquier otro caso. Con los Independentistas lo mismo. La magistrada Victoria Rosell, recordad, Alberto Rodríguez, ahora toca al PSOE. El Gobierno.

Se podrá estar de acuerdo o no con unos, otros o ninguno, pero aquí lo que se trata es de un asunto que supera cualquier opción partidista. Es el propio sistema democrático que esta gente está haciendo que se tambalee. Tal vez sea lo que persiguen y ante esto no vale la impasividad. No vale mirar para otro lado.

Dije y repito: no se trata de defender a nadie. Sí de criticar y censurar una práctica intolerable en un sistema democrático, que a la vista de los hechos habrá que poner en duda. Tal vez haya una parte de la Justicia para la que el traje de la democracia le quede grande.

Para hablar de dictadura ya tenemos suficiente con la vecina del oso y el madroño y su séquito encabezado por el ilustre MAR, amigo del whisky como sabemos y dignos herederos del franquismo más rancio que conmemora estos días su desaparición. Perdón, no es correcto: Franco desapareció, el franquismo no, muestra evidente de ello es el “Ayusismo”.  La maldad de este personal es un peligro y una amenaza para la convivencia en cualquier sociedad. Es el germen de una involución. ¡Cuidado!

Estos jueces provocan el daño y una vez conseguido el fin pliegan velas, ¡qué interesante! Y una vez y otra y otra y aquí no pasa nada ni se mueve una pluma.

En fin: Una vergüenza que algunos jueces entregados a una causa, y quien sabe si pagar favores o algo más, consiguen desacreditar la justicia y poner en riesgo la reputación y buen hacer de otros muchos.

“Quien pueda hacer que haga” ¿recordáis? Dicho por el personaje más miserable de la historia reciente de este país. Pues aquí tenemos un ejemplo. Ya están haciendo. Llevan mucho tiempo haciendo. De alguna prensa que también hace, mejor no hablar.

Pues sí. Algo habrá que hacer. Supongo.

Hay Jueces que huelen a podrido.

                                                            D. Robles