domingo, 17 de septiembre de 2017

¡QUE EMPACHO!

Sí señores oyentes: ¡Qué hartura!
Harto estoy de ver cómo en este país se acabaron los problemas fundamentales. Ya no hay desempleo, tampoco corrupción. La sanidad parece que empezó a funcionar y la educación va sobre ruedas. Se acabó la pobreza y el empleo a plazos. No tenemos más preocupación que aquella que nos presentan hasta en la sopa del medio día. ¿Un guion trazado?

Sólo tenemos un problema: Cataluña. 
Harto también de ver cómo la gente hace seguidismo del barullo sin darse cuenta que este problema lo creó un grupo de "becerros". Me da lo mismo que los becerros estén en la Generalitat o se encuentren en Moncloa. Becerros al fin y al cabo, y cuando la política está en manos de becerros solo cabe esperar embestidas.
Si esto no fuese así, estoy seguro que hoy no tendríamos semejante tomate entre manos.

Estoy convencido que tanto a unos como a otros les interesa esta situación porque ambas partes buscan ganancia de adeptos y esto es lo que importa; y a buena fe que hay quien lo consigue. Tengan en cuenta que para muchos políticos el ejercicio de la vida pública no tiene objetivos; tiene obsesiones, y no son otras que conseguir un sillón y mantenerse en él para hacer desde aquí anti-política, es decir, ejercer la política para contravenir su principio fundamental.

Hoy repito una vez más y con más convicción si cabe que cuando lo dije por primera vez: si estamos metidos en este “fregao” es porque desde Moncloa no se supo o quiso, más bien me inclino por lo segundo, dar respuesta a las diatribas “pujolares” en sus inicios.
No hay duda que a Mariano y sus muchach@s esto les viene como anillo al dedo. Conocen muy bien la sociología del País y saben que esto produce réditos, así que vamos a presentar el Estado de Derecho, en sentido impropio, frente a un grupo de aventureros que no saben donde se meten.

Que al sur de los Pirineos se desmadró el asunto y sus líderes son unos irresponsables es una evidencia. Basta ver como se manejó el Parlamento Catalán estas últimas semanas.
No es menor la evidencia  que en Moncloa hay un grupo de auténticos incompetentes que confunden la fuerza de la razón con la razón de la fuerza, y eso nos va a conducir a un escenario que les dará muchos votos a la vez que un desastre social.

Me llamó la atención escuchar estos días las declaraciones institucionales del Presidente del Gobierno. No es difícil entenderlas, incluso estar de acuerdo en algunos pasajes, pero ello no dejó de hacer que me preguntase cómo es posible que hable con esa naturalidad de incumplimiento de deberes, conculcación de derechos, libertades, etc., sin darse cuenta que eso es lo que hace él y su gobierno. Sin querer, a poco que ustedes se hayan fijado se habrán dado cuenta que se estaba haciendo una moción de censura a sí mismo.
No escuché a nadie ponerlo de relieve. Debe ser que el momento exige silencio.

Harto también de tanta “baba” que deslizan en gran medida medios de comunicación. Algo les va en ello, y no es precisamente su labor informativa.

¡Qué razón tenía Shakespeare! Y ¡Qué vergüenza de País!

                                                                D. Robles 

domingo, 3 de septiembre de 2017

PARECE MENTIRA SIENDO VERDAD

El titular que encabeza este comentario corresponde a un personaje muy especial de la época de mis tiempos mozos que estos días de vacaciones rememoraba con amigos de la infancia en paralelo a recuerdos de aquellos tiempos.
Anécdotas y travesuras que escribieron páginas de un pasado reciente.

Titular que hoy, trasladado a presente y en contexto muy diferente: me parece mentira siendo verdad ser testigo y vivir inmerso en medio de un mundo loco y alocado. Bestias desbocadas,  gestores incompetentes y ciudadanos irreflexivos dan forma a un paisaje que en el mejor de los casos conviene recordar a Shakespeare cuando decía que en la vida tenemos dos opciones: "vivir informados o ser felices". La primera opción presenta un escenario tan preocupante como decepcionante

De nuevo el terror nos golpea bajo una fórmula muy concreta dejando 16 víctimas mortales (confiemos que esta cifra no varíe) y nuestros representantes, lejos de asumir compromisos, afloran más pronto que tarde sus diferencias y manías.
Cuerpos tendidos sobre las Ramblas de Barcelona, y politiquillos del medio al cuarto más preocupados por su papel, relevancia y posición que en buscar complicidades en un asunto tan serio como este. No se les cae la cara de vergüenza de aprovechar  estos momentos para tirarse puyas y llevar el asunto a su interés y terreno.
Si resultara cierto que una información vital en este caso no se dio la importancia debida, y tampoco se trasladó en tiempo y forma adecuados a otra parte importante en el área de seguridad, no estaríamos en situación de exigir responsabilidades y dimisiones, sencillamente hay que exigir cárcel para los responsables.

Se dice que el político es un reflejo de la sociedad y tal vez sea cierto.
Pude comprobar la prisa de algunos ciudadanos en trasladar mensajes a través de las distintas redes sociales. 
Ciudadanos del nivel de estos políticos, más o menos.  Cuerpos yacían sobre el asfalto y su preocupación era buscar vínculos y desprestigiar de paso a aquellas personas que no les gustan con mensajes descontextualizados en algún caso y falsos en otros: uno, otro y otro.
Me pregunto si estas cabecitas no dan para más, si tienen tan poco recorrido como las de tantos de nuestros políticos. Y no digo todos, quede claro, no vaya a ser que alguno de estos lo utilice a su antojo y haga un twitt oportuno.
¿Tan difícil resulta pensar un poco?

Ni el léxico de condena se escapa a esta voracidad cínica: Algún político que condenó el brutal atropello debió utilizar otra fórmula, porque la sensibilidad de la mediocridad llevó a criticar el haber utilizado la expresión atropello. 
Hasta el diccionario no se adecúa al gusto del crítico.
Vehículo arrollando gente: ATROPELLO es señores del twitt. A partir de aquí podemos colgar en este caso el calificativo que se nos antoje y tal vez no haya suficientes para definir la fórmula bárbara de atentar, pero atropello fue.

Es curioso, que entre twitt y twitt ningún twittero/a se pregunta por qué nos encontramos ante este panorama. Y en su caso, cuando alguien lo hace sea bajo un razonamiento tan simple.

¿Qué es el ISIS? ¿Quién lo sustenta? ¿Quién está detrás, o al lado? ¿Qué interés hay o hubo en su existencia? y lo fundamental: ¿Dónde se gestó y como consecuencia de qué?
Un mundo en paz no debe ser muy rentable para el poder. Ahora, cuando las cosas se van de las manos es tarde y las consecuencias imprevisibles.

Resulta cómodo seguir el dictado de lo que nos cuentan sin preguntarse si Occidente, el cómodo y próspero Occidente tendrá algo que ver en todo ello.
Reflexión para un largo, intenso e interesante debate: ¿Quién creó la bestia y para qué?

Como siempre y en todo, las consecuencias de los desmanes del poder las sufre y paga el ciudadano anónimo y corriente.

Seguro que recuerdan la foto de las Azores.
Lo que vino después: ¿Habrá provocado en parte lo que estamos viviendo?
Alguno de los fotografiados reconoció el error cometido y sus consecuencias. Otros, como nuestro ex presidente jamás lo hará. Su orgullo y complejo no se lo permite. Tiene además en el twitt buenos soldados a su servicio dispuestos a cubrir sus espaldas.
¡Cuánto nos queda que ver, escuchar y vivir!

PARECE MENTIRA SIENDO VERDAD.

                                                                      D. Robles

viernes, 4 de agosto de 2017

NO LO SÉ, NO ME CONSTA

Así es. Cuan si de colegiales se tratara, repiten al unísono y por separado la misma canción que cuando los niños de la época entonaban de forma coral aquella musiquilla para aprender la tabla de multiplicar. Aquel: 2x1 es 2, 2x24. Aquella entonación que más bien se asemejaba a un coro en catequesis que una escuela de primaria. 

"No lo sé" "No me consta" "Hace mucho tiempo" "Yo no estaba allí" y un largo etc.
Argumentos "sólidos" y estudiados que tratan de justificar lo que cualquier ciudadano sabe que es injustificable. Búsqueda de escabullir responsabilidades sobre hechos pasados, presentes, y por nuestra voluntad también futuros.

Desde el Gobierno y Partido que lo sustenta, de forma insistente tratan de convencernos de su interés y colaboración con la Justicia para esclarecer todo cuanto suponga cualquier irregularidad, a la vez que no pierden tiempo en activar mecanismos para obstaculizar todo cuanto pueden aquello que les puede poner en aprietos. Aquello que pueda encender una luz que alumbre tantas miserias y golfadas que envuelven su vida diaria y que hasta ahora permanecían en el baúl de los secretos de forma casi segura.
Hay que buscar la forma de desbancar de su puesto a aquellos funcionarios que pueden descubrir su praxis y colocar a quien, bien por amistad, bien por afinidad u otras les puede hacer el juego, y en el mejor de los casos proceder a un archivo. Ejemplos hay. Es lo que se conoce como traslado por méritos, o petición propia.
A los hechos me remito.

Paralelamente resulta inadmisible que personas cuya profesión es impartir justicia y perseguir el delito bajen al subsuelo de la indecencia para salvar de las cloacas a quien decidió hacer de ellas su espacio natural.
Llevamos tiempo asistiendo a un amplio desfile de cargos populares por distintas instancias para dar cuenta de sus tropelías.
La guinda, de momento, la pone el jefe de lo que bien podríamos denominar mafia, para hacer una exposición más propia de una refriega parlamentaria que de una declaración en sede judicial. 
Este es el nivel. 
Y la pregunta importante: ¿Cuándo le va a tocar pasar por capilla al gran capo?

El Sr. Presidente, antes de serlo, dirigió campañas de su partido. Conocemos el origen de los recursos que servían para financiar esas campañas. Todos menos él mismo, que al parecer no estaba allí.
Conclusión clara. Todos saben cantar la tabla de multiplicar.

La Justicia: a pesar de las trabas que encuentra será capaz de encender una luz en medio de tanta tiniebla y alumbrar aquello que la ignorancia popular sigue manteniendo en constante penumbra. Confiemos en ello.

¿Cómo es posible que sabiendo cuanto se sabe sigan instalados estos próceres en instancias donde puedan seguir delinquiendo, a la vez que tratando de convencernos de lo que trabajan para corregir sus propias andanzas? ¿Alguien puede creer que un golfo puede establecer normas que penalicen el latrocinio?
Pues sí. Estoy convencido. De lo contrario estaríamos situados en un escenario diferente.
Cuántas veces escuché este mensaje en la calle: Ya, pero si no, ¿a quién votamos? Es decir, seguimos con los miedos inducidos de hace décadas cuando se anunciaba el apocalipsis con la llegada de los rusos.
Hoy, casi un siglo después, seguimos pensando de igual forma. No hay evolución ni aprendizaje en este campo.

Miren ustedes. El abanico de opciones que tenemos presente a la hora de apoyar una candidatura en unas elecciones nos puede gustar más o menos, poco, mucho o nada, pero hay algo claro; aquellas personas que sabemos, y matizo lo de sabemos, que delinquen, jamás se les puede otorgar confianza. Sólo desde la más profunda ignorancia y falta de compromiso se puede seguir haciendo uso de ese procedimiento.

¿Cómo es posible que seamos capaces de presumir qué va a hacer quien nunca estuvo y no seamos capaces de ver y reaccionar ante quienes sabemos que hicieron y hacen? ¿De verdad tenemos las neuronas tan mal colocadas? ¿Somos tan fáciles de manejar? ¿Es tan difícil aprender a ver?

"Nadie hizo tanto como este Gobierno para activar medidas frente a la corrupción". Estamos cansados de oír este mensaje dese hace años. Hay buenos altavoces para difundir sus oraciones.
El resultado sabemos también cual es. Nunca antes un Gobierno hizo tanto para aparentar que hacía y que todo siga igual.
Si esto ha de ser así: Amen. No nos quejemos.
                             
                                                                           D. Robles


domingo, 9 de julio de 2017

¿QUIÉN ES DIFERENTE? ¿QUIÉN NORMAL?

A veces me pregunto por qué sentimos la necesidad de complicarnos tanto la vida diaria en nuestro modo de convivencia.
Todos tenemos derecho a una opinión, una creencia, otra o ninguna; vivir conforme dicta nuestro íntimo razonamiento y ser libres en la medida que la relación social exige o permite, con aquellos límites que le son propios, es decir, respetando siempre, al otro/a.

Bajo esta consideración indispensable hemos de preguntarnos por qué tanto empeño en tratar de imponer creencias, valores y opiniones, como lo único aceptable y verdadero, censurando y despreciando todo cuanto supone disentir de  nuestra convicción o modo de entender.

Esta semana se celebró en Madrid otra edición del llamado Orgullo. Acto reivindicativo en defensa de unos derechos fundamentales y pisoteados a lo largo de la historia. Pongo este hecho como ejemplo, por ser de actualidad, pero extensible a un universo de conductas humanas.

Cada persona somos diferentes entre sí, lo que no supone ventaja alguna de unos sobre los demás a la hora de disfrutar de aquellos derechos de igualdad en todos los órdenes de la vida.
Algo tan elemental, no es posible que el conjunto de individuos lo vea y respete.

Es altamente desacertado considerar diferente, con el matiz que supone, a aquellas personas que no entran en el estándar social establecido no sé muy bien por qué ni por quien.
Si todos somos diferentes, la orientación sexual en este caso, forma parte de la normalidad más absoluta, no de la diferencia, más allá de la que nos caracteriza a todos y cada uno como individuos.
Reprocho, censuro y detesto todas aquellas salvajadas, barbaridades y estupideces varias que se escuchan referidas al caso, al igual que también en otros casos.

¿Quién es nadie para erigirse en paradigma de la normalidad y afirmar qué no lo es?
Una persona homosexual ¿es una persona enferma? Pues NO, es una persona tan normal como otra heterosexual, u otra de otra orientación.

Si alguien está fuera de ese contexto de normalidad son todas aquellas personas que critican y censuran conductas sin ser capaces de entender ni aceptar una realidad común que forma parte del todo. Hacerlo además con ese variopinto léxico, tan cargado de odio en algunos casos, como mediocre en su generalidad.
¿Alguien me puede explicar el significado del concepto de normalidad? ¿Alguien me puede decir  qué es normal y qué no? Y también, ¿cuál es la frontera entre lo uno y lo otro?

Cuando se habla de personas diferentes, se acostumbra a hacer bajo el paradigma que diferente es aquel que no forma parte de ese estándar en el cual se incluye quien así lo considera.
Afirmo: DIFERENTES SOMOS TODOS. Por lo tanto todos iguales y por ello nadie más que nadie. 

Sólo desde la irreflexión y cerrazón neuronal se puede concluir que cuando hablamos de personas podamos hacerlo clasificando a unas y otras en distintas filas.

Cuando pensamos que el raciocinio nos caracteriza y define como especie, respecto a otras, debemos detenernos un poco y pensar qué es ese raciocinio y si en verdad  es lo que reflejamos, o por el contrario lo interpretamos en un contexto teórico que poco tiene que ver con el ejercicio práctico.
El día a día nos evidencia una ausencia bastante notable de esa capacidad, que como en la mili el valor, se supone, pero no quiere decir que se posea.
Viendo y escuchando lo que al respecto se pone de manifiesto cada día, puedo afirmar que raciocinio, nuestra sociedad anda bastante escasa.

Hay gente, tan normal, tan normal, que no conoce el mundo que le rodea, y ese desconocimiento le convierte en un negacionista de la existencia más elemental, y en consecuencia le lleva a vulnerar las normas más básicas de respeto y conducta social.

Esto y mucho más lo resumo en un simple:
Querid@ ciudadan@: vive tu vida y deja vivir.
No trates de interferir en la que no compartas.
Tiene el mismo derecho a existir que tú.                                                               

                                                                                      D. Robles






















sábado, 17 de junio de 2017

EL PODER DE LA DES - INFORMACIÓN

Sube enteros mi perplejidad y también cabreo cada vez que, conociendo una noticia, un hecho, veo el tratamiento que se hace de ello por parte de medios de comunicación al conjunto de la ciudadanía.

Hay veces que puede resultar escandaloso. 
Sea a nivel local, sea autonómico o estatal, los medios transmiten la información en función de lo que interesa a su línea editorial sin el menor interés en hacer una radiografía de lo que está ocurriendo; siendo su deber. A lo que hay que añadir la dura cara que tienen algunos afirmando rigor. 
¿Se salva alguno? Tal vez en el terreno digital podemos encontrar alguna excepción. En el campo tradicional sobran dedos de una mano para contarlos.

Tratan de influir, de crear opinión y lamentablemente lo consiguen. Vivimos en una sociedad corrupta y corrompida y si alguien está dispuesto/a a cambiar el rumbo de las cosas le “acribillan” para que desista. Las raíces de la indecencia son profundas.  

En buena e interesada comunión: PODERES ASOCIADOS S.A., se encargan de convencer al rebaño de aquello que quieren asegurar. 
La expresión rebaño no la entiendan como sinónimo de borrego, aunque en muchos casos tendría aplicación literal, sino como concepto utilizado en sociología cuando se habla del rebaño y su líder.

En estos días se discutió en La Carrera de S. Gerónimo una moción de censura. No voy a valorar la misma puesto que en lugar de ser una sesión propositiva como debiera, que para eso ha de servir una moción, no pasó de ser un mitin en sede parlamentaria.
Voy más bien al motivo de mi reflexión: la comunicación que se elabora de la misma. 

Podemos encontrarnos con tres situaciones diferentes:
-Quien la haya seguido en directo y extrajo su conclusión. Seguro la más objetiva.
-Quien lo hizo a través de los medios y obtuvo la suya, y aquí según cual haya sido la referencia pudo encontrarse con tres o seis escenarios diferentes.
-También quien haya pasado de ella.
Cualquiera de las tres es lícita y respetable. El problema con que se encuentran dos ciudadanos que hayan generado una conclusión por medio diferente es que asisten a dos realidades distintas.

Si nos fijamos en las entrevistas, observaremos cómo entrevistadores/as sacan la palma o las uñas según a quien estén entrevistando. ¿Es esto ecuanimidad  y profesionalidad, o bien obedece a otra motivación y objetivo?

Llego a una  conclusión, entre otras: los medios de comunicación viven, en gran medida de la leche que da la vaca pública, es decir, los impuestos de todos nosotros, por lo que han de mantener acondicionado el establo y cuidar al proveedor no vaya a ser que se les compliquen las cosas y la vaca llegue al otoño de su producción. Les importa “un carajo” decir la verdad o no, informar o callar. Todo depende, y en este caso también cuenta el cuándo y cómo. 
Si uno tiene la tentación de no ser obediente y no pasar por caja, “leña al mono hasta que hable inglés” Esa es la objetividad de algunos medios.
El trabajo que debe suponer tener que tratar una foto para excluir de ella a un personaje cuyo medio no acepta que salga en ella, pongo como ejemplo de un largo etc. o buscando la más favorecedora en otros.
Ya sabemos que a más publicidad mejor trato y a menos más leña. A esto se le llama rigor.

En el ámbito local, si hacemos un muestreo por algunas localidades el caso puede rozar el esperpento, incluso ver como algún medio roza los límites del respeto y educación. ¡Hay que ver dónde se llega! Y lo que nos queda por ver.

En definitiva: si quieren estar informados, nunca se fíen en primera instancia de lo primero que vean en su medio habitual y busquen contrastar la información. Es posible. Llevarán grandes sorpresas y no vivirán tan intoxicados, a la vez que serán capaces de crear una opinión más real que aquella que nos dan servida.

Dicho todo esto, he de romper una lanza en favor de aquellos profesionales de los medios que de forma individual, sobre todo, hacen periodismo. Esos, gracias a los cuales la gente común conocemos hechos que de otro modo sería imposible. Esos que lejos de las líneas editoriales de los medios ejercen su profesión con compromiso y rigor. Esos a quienes no pudieron comprar, todavía, los poderes editoriales.

Confiemos en su pervivencia y que, poco a poco, la perversión del sistema abra paso a un cierto nivel de dignidad.
¿Será posible? Veremos

                                                                       D. Robles 

sábado, 27 de mayo de 2017

EL MOMENTO DE LOS NOTABLES

                                       
Pasó el día D y la gente habló. Se expresó en la forma que mejor se puede hacer: emitiendo veredicto a través de las urnas.
La base social del PSOE dijo con claridad y de forma rotunda qué Partido quiere y también cual ha de ser su hoja de ruta. A partir de aquí quien no sepa leer el resultado tiene un serio problema. También, quien esté haciendo cábalas para ver como se puede invertir ese resultado y jugar a la contra ha de pensarlo bien antes de empezar.

Mucho hablaron los llamados “Notables”. Mucho daño hicieron a su Partido. Dijeron tanto cuanto imprudentes fueron.
No fue suficiente trabajar en contra de su Secretario General: el mismo a quien habían encumbrado poco tiempo atrás frente a quien se suponía con más criterio y por tanto más difícil de manejar. Sentían además  la necesidad de hacer valer su interés. A este S. G. no le estaba permitido tener criterio propio.
Bien se sabía que había sido puesto de forma transitoria hasta que llegase el momento de Díaz. Pues bien, esos Notables se habrán dado cuenta que lejos de ser eso, notables, su base social les indicó un camino.
Notables: buena definición

La primera lectura clara que deben extraer es que aquella opción que ellos defienden no corresponde con la que la sociedad espera y demanda, por lo que deben empezar a  reflexionar con prontitud la posibilidad de echarse a un lado de una vez o, en todo caso, seguir los pasos del “ilustrado” Corcuera.

El PSOE es un Partido necesario para España. Elementos como este último también lo son, pero fuera de él para permitir que vuelva a conectar con la sociedad; o al menos para no impedirlo. Ellos son los auténticos responsables de la desconexión con esa sociedad  que le es o era afín.
Son responsables en su mayor medida del descalabro que sufrieron unas siglas históricas, y sin dejar de reconocer el trabajo hecho y su aportación a la vida del país por parte de quienes tuvieron la responsabilidad  y compromiso de hacerlo, llega un momento en que la posición adquirida les aleja lo suficiente de esos valores que defendieron en otros tiempos, por lo que hay que decir: gracias por los servicios prestados pero llegó el momento de echarse a un lado, y hacerlo de verdad. 

Recuerdo muy bien aquella expresión de González referida a los ex presidentes cuando dijo que son como jarrones chinos, que no sabes muy bien donde colocar porque en todas partes estorban. Pues esto es en lo que se convirtió el Sr. González y otros, en auténticos jarrones chinos, y lo que es peor, defendiendo unas posiciones que nunca hubieran hecho tiempo atrás.

Tanto él, como otros santos barones, después del domingo 21 de mayo que seguro quedará fijado en sus retinas sólo cabe esperar que sepan hacer una buena lectura de la situación y actuar de forma consecuente.

Page: ya está tardando en serlo después de haber marcado su propia hoja de ruta.
Lambán: ¿Representa este personaje a un PSOE  histórico, socialdemócrata o socialista?

No creo que Sánchez se dedique a ajustar cuentas aunque motivos le sobren después de lo vivido, es más, no sería bueno. Su misión es otra y hay que entenderla. Pero hay muchos personajes en este Partido que si deben tomar nota de lo que su gente dijo y aplicarse el cuento.

El alcalde de Vigo, que siempre pensó ser más importante de lo que realmente es, después de haber visto cómo en su casa, su gente le dijo no, parece que enmudeció. No le he vuelto a escuchar grandilocuencias dialécticas ni instrucciones en forma de opinión.

Otro barón gallego, Patxi Vázquez: desde Orense dice que no puede entender como la gente socialista pudo votar así. En esto estoy de acuerdo con él. Claro que no puede entenderlo, y precisamente como no lo entiende, si debe entender que su mundo no es el mismo que el de su gente por lo cual también ha de entender, que al igual que el resto ha de aplicarse el cuento: hacerse a un lado y cuando menos no estorbar, ni impedir que la gente trabaje. ¿Será capaz de entender esto?
Sr. Vázquez la gente socialista tuvo que votar así, o en su caso a su tocayo, pero no a Díaz que usted con tanto empeño defendió, y me parece legítimo, ¡faltaría más!
Pero esa opción, hay que reconocer, que no parece muy socialista o socialdemócrata: como quiera. Representa algo muy diferente.

Voy a decir algo más. Ahora que está tan de moda hablar de populismo con el único fin de desprestigiar a terceros sin saber muy bien qué significa tal expresión, eso es lo que ejerce la Sra. Díaz de forma notable: populismo.

Larga y ardua tarea queda por delante al nuevo equipo que se constituya. Tendrá que trabajar duro mirando hacia fuera y lo peor, también hacia dentro.
Escuché decir a esas baronías que ahora toca remar todos juntos con su S. G. y así debiera ser.
Permítanme que al menos en algún caso lo dude. Veremos

                                                                                D. Robles

martes, 16 de mayo de 2017

LA SULTANA DEL SUR

Es habitual hacer uso de apelativos para referirnos a otros – otras: bien sea en clave de humor, bien con un poco de mala uva.
Sea cual sea el caso, haber visto estos días el término "Sultana” referido a Susana Díaz, me supuso cierta gracia por un lado y vi muy apropiado por otro, por lo que decidí titular este comentario de tal guisa.

El PSOE se encuentra en la recta final de su cónclave interno. Hoy, más preocupados de mirar hacia dentro que a la calle, cuando lo fundamental en política es esto último, pero en este caso creo comprensible puesto que es mucho lo que se juega un Partido de la trascendencia e importancia del PSOE.

De los tres aspirantes en liza, la denominada Sultana es la máxima expresión en este momento del juego político al estilo clásico: decir lo importante que es la ciudadanía cuando en realidad lo que tiene en su mente es el control del poder para seguir siendo útil al sistema que sustenta tanto a ella como a las grandes figuras que la amparan. Basta ver la intensidad desplegada por estas viejas glorias: Felipe, Rubalcaba, Zapatero, Bono. Todos, incluidas las baronías se encuentran en estado de alerta en prevención de la amenaza.
¿Qué principios representan hoy estas señorías?
Creo que se puede afirmar sin temor a equívoco, que los principios que estas siglas representaron en un momento de la historia, con estos personajes al frente, fueron evolucionando y dando paso a otros valores, que no principios, que hizo que se alejasen cada vez más de su esencia (esto sí es un bandazo), y es eso lo que hay que preservar sobre todas las cosas. La “Sultana” Díaz es la apuesta para que no sufra el status que representan.

Ilustrativo es y mucho, que medios de comunicación como ABC y LA RAZÓN se alineen a EL PAIS (recuerden que de este último el Sr. Rubalcaba es Consejero) y empiezan a opinar tan bien de Díaz como  "estopa" reparten a Sánchez.
Es un dato que tanto los militantes y votantes en clave interna, como los votantes del PSOE en general deben considerar y extraer la conclusión debida. Un dato que debiera ser  concluyente.
¿Será que Sánchez puede no ser obediente y por tanto una amenaza? ¿Será que Sánchez y los suyos se dieron cuenta que hay que mirar a la calle y a este partido se le olvidó esa mirada?

Política y medios de comunicación van de la mano. Se retroalimentan. Tengan en cuenta, que si no es por los fondos que reciben de las distintas administraciones la mayoría habría desaparecido.
Medios de comunicación y poder económico se emplean a fondo para que no sufra su status.
¿Quién en este caso garantiza esta opción? Está claro: Susana Díaz.

Tras el debate llevado a cabo en Ferraz, quien le haya quedado alguna duda, tal vez sea porque no quiere ver otra realidad. La contundencia fue clara. Confirma más si cabe, lo que desde este blog se viene anunciando desde tiempo atrás.

Vi a una candidata Susana al más puro estilo populista, con mensajes hechos, repetidos, y sin aportar algo con que poder quedarse, más allá de tratar de desprestigiar a su oponente. ¿Cómo se puede acudir a un debate sin programa y pretender presentarlo dos días después?
No para de hablar de resultados, pero no nos dice que ella es quien peores resultados cosechó en su tierra en toda la historia del Partido. 
Pedro perdió dos elecciones, pero nadie dice por qué. Nadie explica cómo es posible aspirar a tener buenos resultados con la gran coalición interna trabajando en contra. Nadie nos dice qué habrían hecho Zapatero o Rubalcaba ante la situación nueva de multipartidismo que hay. Tampoco recuerda nadie la situación en que estos dos dirigentes dejaron al Partido . No, hoy toca tapar la  nariz y dar leña. 
A veces donde las dan las toman. Y hay que recordar a Díaz, que si no quiere algarabías ni tampoco bajos fondos, que empiece por no provocarlas y salga de ellos.

Recordó Díaz a Sánchez que  Felipe ya no confía en él.  Tal vez pensó que esto era una puya cuando en realidad le otorgó un plus de valor. ¿Todavía no se dio cuenta esta señora que si hay alguien detestado hoy, es precisamente Felipe?
Todo aquello que no se alinee con él es positivo y ¿quién puede creer hoy en Felipe aparte de Rajoy, Cebrián y cuatro potentados interesados en su figura?  Está claro que la base social del PSOE no.

A Patxi no lo vi mal, estuvo muy en línea con lo que viene propugnando, aunque todavía no se dio cuenta, o tal vez sí, que no cuenta.
Donde realmente se juega la partida es en el terreno Díaz - Sánchez y aquí creo que hubo pocas dudas. Yo hablaría de goleada a favor de Sánchez. Este formato de debate  no le va bien a Díaz, se le notó demasiado.

A partir de aquí  ¿Que puede creer y esperar el ciudadano anónimo y votante?
¡Sultanes no, gracias!


                                                                                  D. Robles

sábado, 6 de mayo de 2017

PRIMARIAS DE ALTO VOLTAGE

El PSOE se encuentra en la recta final de su proceso interno de primarias para liderar el Partido.
Tal vez el más intenso, atípico y caliente que haya vivido esta formación en toda su historia, salvando aquel del contubernio en que J. Borrell se atrevió a amenazar la hegemonía del aparato y lo venció.
Posteriormente buscaron la manera (el aparato de entonces, que sigue  controlado por los mismos) de “cargárselo” como todos recordarán.
¿Se repetirá la historia?
Todo es posible. Observando los movimientos de las últimas fechas, donde el mayor apoyo popular todo apunta que lo lleva Sánchez y donde el aparato oficial está haciendo ímprobas maniobras para vender su realidad, que no la realidad, y colocar a Díaz contra viento y marea, cabe esperar, hasta que un Partido tan democrático como éste sea capaz de organizar la democracia a su medida.

Hay mucho nerviosismo en la oficialidad del Partido. Se saben repudiados, o debieran, por una parte importante de la base social que les sustenta y puede haber un nuevo caso Borrell. Cunde el pánico.

Las presiones “Susanistas” a la militancia son tan descaradas que trasciende lo particular a lo público. Por otra parte se conoce que hay agrupaciones afiliando hasta el perro del vecino para que sume voto. Todo esto, en una organización y unos representantes que dicen defender la democracia sobre todas las cosas.
El fin justifica los medios. Hay que ganar esta batalla. Se inflan los censos de forma artificial, y un buen número de afiliados que hoy son socialistas de toda la vida dejarán de serlo una semana después, pero habrán cumplido una misión y tal vez un favor. No importa: el objetivo es ganar. En este terreno hay señorías ampliamente curtidas. No es la primera vez que se recurre a una estrategia tan democrática.

Una vez conocido el resultado de los avales, llama la atención algún caso como el gallego, donde Sánchez es apoyado de forma mayoritaria. Gana en todas las provincias menos en Orense. Casualmente es de esas demarcaciones donde hay una baronía, según trasciende, haciendo recolecta y suma de afiliados fantasma. No se informa si va el perrito o no, pero suman. Hasta Pontevedra, con el todo poderoso (según cree él) Caballero al frente, dijo sí a Sánchez.
Presiones de todo tipo para avalar y votar a Susana, so pena de ser tenida en cuenta la desobediencia.
¿Y si después de todo el esfuerzo gana Sánchez?  
Se puede afirmar, sin temor a equívoco, que lejos de tomar nota y hacer la maleta, como sería exigible después de todo lo que se vivió, seguirán escribiendo el segundo capítulo del Borrell show.
Es mucho lo que se juega esta “tropa”. No son los intereses que dicen defender: los del País. No, es otra cosa.
Llevan demasiado tiempo instalados en el altillo del poder, con todo lo que supone de medio de vida, favores alcanzados y debidos como para no utilizar todo lo que esté a su alcance, sea lícito o no para seguir instalados en su atalaya.

Observo que la militancia de forma mayoritaria tiene decidida su opción. El aparato nervioso y preocupado.
Aquí puedo recuperar aquel dicho: “Roma no paga traidores”.
También muy propio un artículo que leí en un medio que se pregunta: ¿Y si gana Susana a quién votamos?
Pues eso. Si ésta resultase vencedora esa es la gran pregunta que se hará gran parte de la militancia y también los votantes que no militan, que son en definitiva quien decide unas elecciones. En ese proceso donde no es fácil ejercer presión ni compra de voluntades, tal vez recibieran la respuesta que no quieren escuchar. ¿Y después qué?

Después de hacer una lectura de los avales, creo que Sánchez tiene muchas posibilidades, puesto que el voto es secreto y mucha gente presionada a la hora de avalar, votará en conciencia y no en obligación. También los diez mil seguidores de López sacarán conclusiones, supongo.

En este mismo blog hice una predicción tiempo atrás. Todo apunta a que los hechos conducen a ese camino. López no cuenta. Tal vez su misión sea estorbar, dicho con el debido respeto.

Me pareció acertado y estratégico el ofrecimiento que le hizo Sánchez, y aunque López esté a otra cosa, sus votantes tomarán nota, o debieran.

¿Qué le ocurrió al PSOE con la imposición de Almunia?
A veces la historia se repite.

Hay para quien es más interesante perder y mantener los atributos, que ganar y tener que renunciar a ellos.

¿Usted qué cree?

                                                               D. Robles

sábado, 22 de abril de 2017

EL COLOR NEGRO DEL DINERO


En nuestro vocabulario habitual es muy usual utilizar la expresión “dinero negro”. Pero ¿qué es dinero negro? Qué entendemos nosotros, ciudadanos corrientes y qué la Administración u otros. Encontramos tal cúmulo de acepciones y asignación de color según interés que resulta imposible ponernos de acuerdo.

Lo primero a que debemos aplicar oscurecimiento de color, es aquel elemento material monetario que escapa a cualquier control del fisco, que elude el pago correspondiente de una carga (racional) impositiva y circula para uso y disfrute de su titular poseedor con el correspondiente perjuicio general. Procedimientos tan instalados en nuestra cultura y proceder, que resulta poco menos que imposible, al menos en una o dos generaciones erradicar de nuestros días.
Sólo la educación podrá cambiar el panorama.

A cerca de quién está en condiciones de manejar tales recursos y quien no, sobra comentar.

Además de esto, el fisco considera dinero “ennegrecido” aquel que siendo de nuestra titularidad legal y tenemos depositado en un banco, un día decidimos sacar y guardar bajo el colchón de casa, por el simple hecho que nos da la gana. Si pasado un tiempo decidimos ingresarlo de nuevo en una entidad bancaria, ¿qué ocurre? Pues que debemos explicar su origen y pagar tributo por ello. Dar explicaciones a la autoridad tributaria del por qué es nuestro ese dinero. El fisco considera tal operación blanqueo. ¿Se lo pueden creer? A mí me costó, lo confieso. 
Nada menos que el fisco español. El mismo gestionado por un gobierno que domina el color del dinero en siete idiomas a la vez que sabe mirar par otro lado o facilitar “lavaderos”.

El mismo cuya Vicepresidenta se permite la licencia de decir en rueda de prensa rutinaria después de la reunión ministerial y refiriéndose a aquel caso Monedero (que no voy a exculpar su responsabilidad) que si todos hiciésemos lo mismo quién iba a pagar la sanidad, educación etc. ¿Lo recuerdan? La Vicepresidenta de un gobierno sostenido por el partido de la mafia, haciendo un castillo de una menudencia para distraer la atención del asunto grave de color negro que vive este país.

Nosotros debemos pedir permiso para mover nuestros ahorros, y si no convence a la autoridad del momento, correctivo al canto. Autoridad, que a la vez que exige cumplimiento, hasta rozar el esperpento como es el caso, sus cuadros expolian, blanquean y evaden impuestos en sus pagos como está probado.

¿Realmente es este un sistema democrático, o más bien una auténtica “mamandurria”?
¿Por qué no se extiende la campaña de A3 Media: “Ponle freno” a esta tomadura de pelo? 
Si tuviese el mismo éxito ya habríamos avanzado algo.

Tal vez vivamos cómodos instalados en el cabreo constante y sin mover un pie. Al fin y al cabo somos animales de costumbres y a todo nos acostumbramos; hasta el punto de saber que nos roban por los cuatro costados y seguir aplaudiendo.

Si algo hay de color negro, y negro fúnebre es el panorama que nos presentan cada día nuestras autoridades. Y aquí hay que pararse para concluir que: por un lado es vergonzoso lo que estamos viviendo; hechos que hacen sentir vergüenza de país. Ver cómo la larga sombra de la mafia es capaz de “cargarse” jueces y fiscales que tratan de poner orden para colocar a quienes siendo afines permiten un resquicio que les permita seguir malversando sin que la gente se entere, o también girando el discurso para convencer a los ya convencidos.

Siento la necesidad de dar las gracias a todos los y las profesionales de la Justicia que de forma valiente no se dejan intimidar y siguen persiguiendo el delito por muy alto que sea el escalón que ocupe en las esferas del poder a  pesar de la escasez de medios de que disponen.
Por otro lado, tristeza de un país que ya hace tiempo tenía que estar en la calle exigiendo justicia y dignidad y por el contrario sigue disculpando y apoyando a tanto sinvergüenza.

Hay un color negro sobre nuestros días que parece irreversible. Y sí, también hay dinero de color negro, muy negro.

                                                                        D. Robles