domingo, 13 de abril de 2014

GALLARDÓN SIGUE A LO SUYO

Sigue el Ministro Gallardón avanzando en el camino trazado y, al parecer, sin nadie que lo pare, lo que quiere decir que si esto sigue así, una vez acabe esta Legislatura, este país va a quedar irreconocible y quién sabe si irrecuperable.

Ahora toca “reformar” el Sistema Judicial. Digo reformar, y entrecomillo, porque es así como le llama, aunque más bien y para ser más propio habría que aplicar el verbo “desmantelar”.
Esta nueva fase empieza con las Sedes Judiciales. Debe ser que el Sr. Ministro entiende por adelgazamiento de la Administración, supresión de servicios. Dice  que su objetivo es agilizar  los asuntos judiciales. No se puede estar más de acuerdo. La Justicia es demasiado lenta. ¿Por qué?

Los servicios fundamentales siempre deben estar próximos al administrado. La Justicia es uno de ellos, y no vamos a pretender que haya un Partido Judicial, o un Juzgado en cada Ayuntamiento, pero de ahí a desmantelar el actual sistema para hacerlo provincial es  un auténtico improperio. La red actual de sedes judiciales y el número de casos atendidos es lo suficientemente importante como para pensar que “cargándoselos” todos y limitarlos a sedes provinciales va a cumplir el objetivo expuesto, más bien cabe pensar todo lo contrario.  A no ser que esta medida (alejar el servicio), sumada a la puesta en marcha de las famosas tasas, el trastorno que supone para la población ir de excursión cada vez que necesite resolver un asunto judicial, además de los gastos que origina y alguna más que se le ocurra al Sr. Ministro, haga que la ciudadanía normal  deje de acudir a este servicio, según qué casos y prefiera, incluso pagar, antes de enfrentarse a todo lo que va a suponer tal reforma, que es muy probable, y tal vez sea lo que se pretende en realidad. Si es así, fíjense como empezamos a aligerar.

Dice también, reformar el sistema procesal para que sea más ecuánime y ágil, ahora le entró la prisa a este Ministro por la agilidad. Quiere acabar con los Jueces “estrella”, dice, y no es difícil darse cuenta,  que aquellos casos que requieran el parecer de tres, no sólo no va a cumplir el objetivo pretendido sino todo lo contrario. Yo creo que el asunto es, que al Sr. Ministro y demás familia no le gusta algunos jueces  y en el fondo lo que busca es hacer una Justicia a medida, de tal manera que,  las "corruptelas", por ejemplo, tengan un final distinto al que debiere; ejemplos para pensarlo  hay. Pienso que, si lo que el Sr. Ministro busca es agilidad, lo tiene bastante más fácil que meterse en jardines; empiece dando ejemplo y aquellos casos que tiene entre manos porque le toquen bastante de cerca, colabore con el Juez o influya para ello, en lugar de entorpecer las  diligencias y tratar de distraer, a pesar que digan todo lo contrario, pero conocido es el proceder de su partido. Atiendan los requerimientos, no entorpezcan su labor, no eliminen aquellas pruebas que pueden ser importantes (¿se acuerdan de los  discos duros?), etc.

No escuché nada en esta u otra reforma acerca del proceso de elección de los órganos de gobierno de los jueces. ¿Por qué no establece que sean ellos quienes elijan a sus representantes y gobiernen?  No, la política debe estar presente en todo, dirigirlo todo, controlarlo todo. Después nos hablan de independencia, imparcialidad, etc.  Así nos va.

También nos anuncia cambios en el sistema de aforamiento y yo, lo que estoy  esperando escuchar es que se va a eliminar tal privilegio para todos ellos ¿Qué es eso de estar aforado y todo lo que supone?  Después insisten en tratar de convencernos que todos somos iguales ante la Ley.
La Corona, como máxima Instancia del Estado que es, en más de una ocasión escuché al Rey decir que la Ley es igual para todos. Además de ser muy cuestionable, y yo opino que no; que será igual, pero seguro que  más igual para unos que para otros; si así fuere, aforado no podía estar ni él, tampoco nadie de la Familia Real como pretende hacer el Ministro y menos cualquier cargo público.
Si esto se hace efectivo en los términos planteados, que no nos sorprenda,  que los encausados que están dentro del sistema vaya a ser más complejo culpabilizarlos mientras que quien pretenda acceder, sólo una acusación, aunque fuere falsa, le impida dar tal paso, porque también hay que decir que acusar de forma falsa y difamar en este país es gratuito y dependiendo del caso  mientras transcurre el tiempo de instrucción el acusador consigue su objetivo.
Les voy a poner un ejemplo muy claro.
Seguro que conocen a un tal José Mª Aznar. Su antecesor en la Presidencia de Castilla y León, Demetrio Madrid López presentó su dimisión en el año 1983, para someterse a la Justicia después de la campaña y acusaciones a que le había sometido el primero y abrirse un proceso.  Consecuencia de ello el Sr. Aznar fue Presidente de Castilla y León. En 1986  la Justicia dijo que el Sr Madrid era inocente de todo cuanto se le había acusado. ¿Y ahora qué?  Sobran comentarios al respecto.

Estas conductas no es necesario instruirlas, ni crear un registro penal, están bien así y más todavía si sirven para lo que al parecer sirven en ocasiones. No las contempla el  Ministro en su reforma.
Es más urgente y prioritario, eliminar juzgados, (servicios), aforar a los congéneres y otros, pasar factura a la ciudadanía  por todo, etc. etc.

                                                                          D. Robles



sábado, 5 de abril de 2014

IRPF Y FINES SOCIALES

El día uno de abril se ha abierto el plazo para efectuar la declaración de la renta correspondiente al ejercicio 2013. Por tal motivo me voy a detener hoy a analizar uno de los muchos apartados que componen tal documento: las X. Esas X que cada uno de nosotros, al marcar una casilla; quien lo hace, puesto que hay muchos contribuyentes, demasiados, que no marcan ninguna, estamos diciendo a qué queremos que se dedique una parte de nuestros impuestos: una para ayudar a la Iglesia,  la otra para contribuir a fines sociales.

En primer lugar decir que, marcar  una casilla con una x no quiere decir que un contribuyente tenga que pagar para algo, eso ya lo hemos hecho a lo largo del 2013 a través de nuestros impuestos. En segundo lugar; no marcar ninguna quiere decir que nos da lo mismo. En este caso es el Estado quien decide qué hacer con esa parte de nuestros impuestos. En tercer lugar; si marcamos las dos, se distribuye el 50% de esa parte a cada casilla. Y si marcamos una, nuestros impuestos servirán para financiar aquella que decidamos.

El hecho de tener bastantes amigos vinculados al tejido asociativo del ámbito social, me hace conocedor de las dificultades que atraviesan muchas organizaciones compuestas por personas que dedican tiempo, esfuerzo y recursos a trabajar por, con, y para los demás. Para aquellas personas que, formando parte de la misma sociedad que el resto, aunque a veces no lo parezca, se ven en una situación de debilidad y por tanto susceptibles de verse en riesgo de exclusión. Me refiero al trabajo de organizaciones que lo hacen contra la pobreza; en el campo de la discapacidad, etc.

Los recursos de que disponen para llevar a cabo sus programas, se vieron menguados de tal manera los últimos años que hoy podemos comprobar, a lo largo de nuestra geografía cómo algunas están en vías de desaparición. ¿Qué pasará con las personas beneficiarias de ese trabajo?  Sin entrar en consideraciones sobre las causas que provocan tal catástrofe, tal vez otro día, y centrando la atención en el tema que nos ocupa, hay que decir que el 0.7% que supone poner una X en la casilla de Fines Sociales representa para algunas poder seguir en pie y seguir prestando ese servicio que sólo ellas saben dar.

Por esto pido desde aquí, desde esta atalaya que proporciona el alto de Muxivén, a quien se haya perdido un momento en la lectura de esta consideración, no sólo que ponga su X en la casilla de Fines Sociales sino también, a quien comparta este objetivo que lo divulgue, para ser capaces de llegar a cualquier rincón y ahora explico también por qué.

Entre las novedades que nos brindan  este año, nos encontraremos con una muy curiosa, y digo nos encontraremos porque, al parecer, todavía no dio tiempo a hacer el cambio.
Hablaba de la casilla de Fines Sociales, una definición, corta, sencilla y que cualquiera entiende. Pues a alguien se le ocurrió que no está bien y decidió cambiar el nombre, pasará a ser denominada “ACTIVIDADES DE INTERÉS GENERAL CONSIDERADAS DE INTERÉS SOCIAL”, ¡ahí es nada!

¿Para qué cambiar algo sencillo por tal Encíclica?
 Acabo de darme cuenta que de forma espontánea me surgió la expresión Encíclica y pensándolo bien, no sé si el cambio tendrá algo que ver con el asunto.  ¿Por qué?

Si tenemos en cuenta que a día de hoy hay un porcentaje muy alto de la población que no marca ninguna casilla, cuando tengan ante sí semejante expresión no me va a sorprender  que pueda haber hasta quien se asuste y piense que le acaban de notificar una multa. Viniendo de Hacienda todo es posible.

Es decir, opino que este cambio tiene un sentido y no es otro que generar cierta confusión para que, quien pueda dudar, que es probable que no pocos, se inclinen por la otra casilla, o ninguna. Y si es éste el caso ya sabemos que es el Estado quien decide, y si es así no tengo ninguna duda cual va a ser la decisión de la Administración actual, por lo que caben pocas dudas  acerca del motivo del cambio. 

No deja de ser otro pasito más de un conjunto de muchos, orientados todos hacia un punto cardinal concreto, y les puedo asegurar que no es al pico de Muxivén.
En la medida que esto sigue avanzando en esta senda, tal vez nos quede encomendarnos al espíritu de la otra casilla, ¡quién sabe!

Conocido es que somos un pueblo solidario, lo demostramos día a día. Gracias a esa solidaridad el drama que estamos viviendo no es aún mayor. Personas a título individual, organizaciones del tercer sector; muchos estamos contribuyendo de alguna manera a frenar las embestidas del momento y la desvergüenza de quien las promueve, mantiene y alimenta.

Hoy toca, marcar la X en  fines sociales, de momento y, “actividades de interés general consideradas de interés social” cuando su señoría decida cambiarlo.
Gracias por marcar esa X, por contribuir a su divulgación, seguro que muchos por hacer campaña, etc.
En definitiva.
Gracias por estar ahí

                                                                                       D. Robles




viernes, 28 de marzo de 2014

IN MEMORIAN

En un comentario publicado hace algún tiempo, hacía alusión a los políticos que habían gestionado la transición en España, destacando el nivel, tanto intelectual como de compromiso que habían demostrado, lo que les permitió alcanzar acuerdos desde las diferencias, y a su vez hizo posible que el sistema democrático se afianzara en nuestro país y pudiéramos ir evolucionando hasta la actualidad.
Una etapa de la que podemos hablar de Personajes de Estado, que supieron estar a la altura de las circunstancias y anteponer, en ocasiones, objetivos generales a intereses particulares o partidarios. Momento que hace que hoy observemos con cierta nostalgia por la mediocridad actual y podredumbre partidaria hacia la que fueron avanzando y con la que nos hacen convivir.

Como siempre, para poder conducir una nave es necesario un piloto, y ese no fue otro que D. Adolfo Suárez González. Figura que supo manejar la situación en un momento tan delicado, aunar corrientes y opiniones tan dispares con un claro objetivo; construir un sistema democrático y de libertades. Hombre a quien tanto debemos en este país y que se fue sin haber hecho justicia a su labor, al menos en los términos que entiendo, se debían haber producido. Cierto es que fue objeto de varias condecoraciones. Sólo eso. Gestos que sirven para un momento y tal vez un quedar bien ante la opinión pública por parte de los otorgantes. Se olvidan demasiado pronto.

Hay quien afirma que llegó un momento en que se encontró solo y por eso tomó la decisión de abandonar; hecho bastante probable, incluso por parte de la Corona. Institución a la que tanto contribuyó.

Lamentablemente se fue, físicamente también. Hace muchos años que dejó de ser él. También muchos, desde que abandonó la vida pública, en gran medida, gracias a sus colaboradores y también porque a pesar de lo expuesto al principio, en política hay algo que siempre se hizo valer. Ese vale todo para conseguir el objetivo; el poder.
Su mayor problema, tengo pocas dudas, lo tuvo dentro de casa, y siendo un tanto sincero, he de decir que estos días, el estómago me hizo "dibujos" escuchando tal nivel de halagos y expresiones favorables provenientes de alguna figura que en aquellos momentos no tuvo ningún recato en traicionarle y contribuir de una forma relevante a elevarlo al ostracismo público. ¡Serán hipócritas!

Hay que tener, no sé bien, si agallas o poca vergüenza para, con tanta naturalidad expresarse en estos términos. Por otra parte también observé a otros de sus colaboradores y fieles, pasar de una forma un tanto discreta, sin comentarios o haciendo los justos, a quien no puedo dejar de referirme como "señores". Con estos siempre se puede pensar en construir algo, con aquellos sólo perversión y ruina.

¡Cuánto se lleva escrito y hablado estos días al respecto! ¿Por qué una persona es tan buena cuando muere y no lo es tanto cuando todavía está aquí? ¿No habría sido mejor, que tanto halago, reconocimiento, etc., se hubiese producido en vida y más cuando él estaba en condiciones de ser consciente de ello?

Ahora escucho intenciones de poner su nombre a calles, avenidas, un aeropuerto, quizá surja un parque, una plaza; a saber qué más; ahora. ¿Por qué no os habéis acordado antes? ¿Sabéis si todo esto es lo que él hubiera querido? Un aeropuerto, ese desde el que espero (sin esperanza alguna) que más pronto que tarde, vosotros, herederos políticos actuales empecéis a tomar vuelos con billete de ida.

Hoy habláis de la importancia que tiene aquello que hizo, qué supone su figura, etc. Me asombra escucharos hablar en estos términos. Si es así ¿Por qué no copiáis algo de él; de aquellos? Tal vez porque vuestra mediocridad no os deja y vuestros objetivos son otros muy diferentes a los que tenían y por los que lucharon en aquella época. Hay quien afirmó, que ahora lo que queda es continuar su legado, sin ser consciente que para eso es necesario: inteligencia, capacidad y compromiso.

Si de verdad es eso lo que queréis podéis empezar ya, desde el día siguiente. Empezando por no hacer carrera y profesión en la política, permaneciendo en el cargo unos pocos años y eliminando el pegamento de las sillas, también evitando recalar en consejos de administración de grandes empresas, al uso de lo que estamos asistiendo. Son sólo unos ejemplos de muchos a los que recurrir.

Presidente Suárez, en la vida pública abundan las piezas falsas e hipócritas pero debes saber y sabes, que el pueblo, el de verdad, está contigo. Quien se atreve a escribir estas líneas es una pieza muy pequeña de ese pueblo tan grande, que cree saber valorar las cosas, por eso piensa y dice: Gracias Presidente, gracias por haber estado ahí, por haber sabido hacer lo que hiciste, por haber sabido aguantar y por haber sabido aceptar un fin que no mereciste.
Para ese pueblo, siempre estarás presente, ese pueblo que no necesita ver calles con tu nombre, ahora, ese aeropuerto que ya nombran con tu identidad las tripulaciones cuando se aproximan a él; o vete a saber qué; ese pueblo que desde su anonimato, sencillez y discreción te rinde homenaje sincero y dice:

GRACIAS PRESIDENTE
DESCANSA EN PAZ 


                                                                                                              D. Robles

sábado, 22 de marzo de 2014

LOS COMITÉS DE SABIOS

De vez en cuando el poder necesita organizar un grupo de trabajo a quien se le atribuye denominaciones como: sabios, expertos o equivalentes.
Siempre me llamó la atención las conclusiones de los estudios practicados por estos “comités” y si hago un ejercicio de sinceridad he de decir que me resultan sospechosos, ¿Por qué? Dichas conclusiones siempre arrojan datos favorables a quien los encarga, es decir, al poder, lo que me hace dudar de su objetividad y más bien paso a creer que terminan diciendo aquello que quiere que digan quien les paga. De tal manera que, después resulta más fácil aplicar las medidas probablemente predeterminadas, bajo la excusa del informe de expertos.
El último de estos grupos lo estamos disfrutando estos días.
Moncloa encarga una trabajo a un grupo, no sé si de amigos o no, tampoco me importa, y el resultado de sus largas, cansadas y maratonianas horas de trabajo, a buen seguro, dice que lo que España necesita es: Subir el IVA, bajar un IRPF y un largo etc., que a poco que uno se fije y piense, es fácil llegar a la conclusión que lo que nos están diciendo es que aconsejan al Gobierno que suban los impuestos indirectos, es decir, los que pagamos todos, hasta el de la cesta de la compra y productos básicos, a un 21%, ahí es nada, que bajen las cargas impositivas a los grandes capitales, sociedades, patrimonios, etc. y que si no te gusta te aguantes, pero a pagar más impuestos el ciudadano de a pie, como siempre, en favor de los de siempre. Para eso encarga Rajoy un estudio, que no sé lo que habrá costado, pero que es bastante fácil concluir, que como siempre, quien más cobra es quien recomienda moderación retributiva para los demás.
Si ya sabemos en qué anda el Gobierno. En darnos más vueltas de tuerca. ¿Es necesario por tanto, hacer el paripé  de un comité de no sé qué?
Ahora bien, las portavocías gubernamentales reaccionan diciendo ¡no no!, hay cosas que no se pueden hacer, como gravar la vivienda habitual, por ej., Dicho de otra forma, hay cosas que no se pueden, o deben hacer antes de las elecciones, ya veremos después. En un comentario anterior hice una alusión al asunto del IVA. No iba mal encaminado. ¿Se imaginan que las elecciones del 2015 las vuelva a ganar el Sr. Rajoy? No nos va a quedar cintura ni cinturón que apretar. También es cierto que para que eso no ocurriese debería haber una alternativa creíble, que hoy, lamentablemente no hay. ¿Se pararon a pensar un momento el papel que tenemos delante los ciudadanos, con estos elementos?
Siguiendo con nuestros sabios, no escuché a ningún comité presentar sugerencias frente a los corruptos, cómo establecer medidas para que los ligeros de mano lo tengan un poco más difícil, cómo se debería atacar la evasión de capitales, ya no digo cómo establecer una carga impositiva racional y proporcional porque ya deduzco visto el último informe cual es el camino recomendado; cómo racionalizar el gasto público y ajustar el aparato administrativo, etc.
Si avanzáramos en este sentido ¿no estaríamos dando un gran paso para arreglar la guisa económica y social de este país? ¿No hay sabios o expertos que lo vean? Veo poco interés en ello, ¿Por qué será? Resulta más fácil atacar al débil; que contribuya, que pague quien menos tiene porque esos otros lo necesitan para “crear riqueza” y pocas cosas hay más ciertas. 
Conocido es, qué tipo de riqueza y dónde.

                                                                                                                                D. Robles                    
   


viernes, 14 de marzo de 2014

EL OTRO 11M

Esta semana se cumplen diez años de aquel jueves once de marzo que fijó una fecha trágica en la historia de España.
Recuerdo aquel día; lo recuerdo muy bien. Me encontraba en una reunión de trabajo; en un hotel. Entré en aquella reunión, como el resto de asistentes a primera hora de la mañana con la preocupación e indignación del  golpe que trasmitían las primeras noticias. En aquel momento nadie dudaba “es cosa de ETA”, "ETA entra en campaña", etc. Es bastante comprensible.

Once de la mañana, primer receso, primer café y antes, búsqueda del televisor más próximo ávidos de información. Las noticias de aquel momento eran diferentes; avanzaban más datos, había imágenes. Recuerdo muy bien. En aquel momento y fijándome en alguna de ellas dije en voz alta: “Esto no es cosa de ETA,  es un atentado integrista; la factura a la aventura de las Azores” Hubo quien guardó silencio, también quien manifestó que eso era una “valiente tontería”, etc. El resto importa poco.

Momentos duros y difíciles, España, un país acostumbrado a golpes terroristas quedó sobrecogida ante la magnitud de aquella tragedia.

Estábamos en la recta final de una campaña electoral y si es cierto que en  momentos difíciles  es donde se ven las personas, aquellos días dejaron al descubierto algunos rostros tan duros como falsos.  Era el otro 11M, la otra cara de aquella semana.

La vergüenza que supuso las maniobras de aquellos días es difícil de superar.  A alguno de nuestros primeros espadas (en política) sólo le preocupaba el resultado de las urnas de aquel domingo día 14 y para ello no le, o les importó mentir cuanto fuese necesario, ejercer presiones para que se enviase “urbi et orbi” un mensaje determinado. Todo sirve, el fin justifica los medios. Mentir ya es habitual en muchos de ellos, pero aquello superó todas las previsiones posibles. ¿Para qué iban a estar donde debían y cómo debían? En el lugar de los hechos, con la gente que había sido golpeada de aquella manera, que tanto estaba sufriendo, y en gran medida como consecuencia de la ligereza aventurera de alguno de ellos. No, lo importante era qué pasaría el domingo. De vez en cuando aparecían, acompañados de un nutrido grupo de fotógrafos, ya sabemos para qué. También algunos medios, perversos y falaces jugaban en el tablero, conniventes con el despropósito de sus sponsors. Para qué iban a cumplir su obligación, informar de una forma veraz y clara sobre aquello que estaba ocurriendo en cada momento. Era más interesante tratar de convencernos a todos de lo que interesaba en aquellas horas; que era ETA y también que se había producido una conspiración. Sabían que si la gente llegaba a creerlo el resultado del domingo iba a ser distinto que si se sabía la verdad.

He de decir, que aquellos días también escuché a pie de calle, a gentes normales y corrientes decir cosas como “¿Por qué no estarán callados?” “es mejor que hasta el lunes no se sepa nada”. ¡Qué tristeza! Con que facilidad dejamos al descubierto nuestras miserias.

Hay que reconocer que fuimos sabiendo qué estaba ocurriendo por el intenso trabajo que llevaron a cabo esos profesionales de algunos medios que sí saben estar a la altura en lugar de seguir consignas del poder.

 Pues bien; diez años después, donde cualquier duda que quede al respecto, probablemente  es más atribuible a aptitudes nostálgicas o ceguera que otra cosa, aún  hay quien sigue insistiendo en sembrar dudas y colocar interrogantes a las llamadas autorías intelectuales y otras,  y por si fuera poco el Purpurado Decano de la Curia, probablemente asistido por un halo divino nos ilustra con mensajes referidos a hechos conspiratorios y utiliza una ceremonia religiosa en recuerdo de una tragedia para hacer un mitin en lugar de una homilía, que es lo suyo. Y habrá quien le aplauda.
En fin, esto es España.

                                                                                                                                                   D. Robles


sábado, 8 de marzo de 2014

SOLIDARIDAD, INTERÉS U OTRA COSA


Hay características que definen a los pueblos, bien sea por su educación, por su cultura, bien por lo que se da en llamar su ADN, etc. El caso es que, los españoles formamos parte de una sociedad que dentro de los muchos valores que nos definen, hay uno al que hoy  quiero dedicar un tiempo.
Un gen que nos destaca, el solidario. Somos un país muy solidario, lo demostramos continuamente y en momentos difíciles, como el actual es esta solidaridad la que está haciendo de cuidado paliativo ante el drama en que estamos sumergidos y quién sabe si motivo por el cual no hubo ya más de un susto.
Esa solidaridad que nace de las entrañas de forma espontánea y altruista; esa que se ejerce al margen de publicidades y conocimientos generales, es la que nos define como pueblo.

¿Hay otras formas de ser solidarios? Sin duda, y estas otras variables son las que me llevan a la reflexión de hoy.
Son muchas las organizaciones vinculadas al ámbito social que requieren recursos para poder desarrollar proyectos en favor de aquellas personas que necesitan apoyo, necesitan ayuda, necesitan nuestra solidaridad. Estos recursos tienen muy diversos orígenes. Uno de ellos proviene de la iniciativa privada. Grandes Empresas, Grandes Corporaciones, Grandes Fortunas deciden aportar algo a alguna causa.
Podría ser una forma de devolver a la sociedad una parte de lo mucho que esa misma sociedad les da.

Es loable que quienes mucho tienen contribuyan de alguna manera al sostenimiento de una parte de esa sociedad.
Esta forma de practicar el compromiso social no está exenta de que, según de quien hablemos nos puede plantear algunas preguntas.
Todo cuanto observamos en este capítulo ¿tiene un componente de compromiso social solidario o puede ser otra cosa? 

Hace algún tiempo me llamó poderosamente la atención, cómo una Monja que está al cargo de una organización social y por tanto no sobrada de recursos rechazó una contribución económica a cargo de una de estas grandes, alegando con toda claridad que no quería ni un solo euro cuyo origen proviniese de la explotación de personas (algo debía saber). En el mejor de los casos bajo condiciones donde no se respetan los más elementales derechos humanos.
Persona valiente y clara. Decisión que invita a pensar.
Pensar si este tipo de contribuciones son realmente solidarias. ¿Puede darse el caso que obedezca a un intento de lavado de imagen? Todo es posible, ¿Por qué no?

Tras la aprobación de la Ley llamada de la Dependencia hubo un cierto movimiento de aproximación hacia organizaciones sociales por parte de grandes empresas, abriendo su puerta a colaboraciones y apoyos de distinto nivel. La Ley iba a generar un nicho de recursos importante, antes que el actual gobierno decidiese matarla. ¿Se está tratando de abrir una puerta al negocio? ¿Puede ser éste un interés solidario interesado?

Un análisis que nos acerque a este tipo de prácticas puede llevarnos a concluir que no todo vale y preguntarnos si todo debe ser aceptable y aceptado.

Volviendo al ejemplo, ejemplar, de la monja y trasladando la idea a un campo paralelo, el del consumo. Todos somos consumidores y como tal, ¿Somos responsables cuando adquirimos productos que sabemos de  su origen de dudosa ética profesional? Es más, ¿Somos conscientes que con ello estamos contribuyendo al mantenimiento e incremento de la explotación humana (infantil) en beneficio de unos pocos, que, eso sí, de vez en cuando se sienten solidarios? De estas prácticas surgen grandes fortunas. Pero hoy toca el campo solidario.

Un gran contrapunto entre el practicado por el conjunto de la ciudadanía y estas otras posibles formas de su manifestación.

Vinculado a esto aunque no es de consideración solidaria y bien podría serlo debo decir que nuestro ordenamiento jurídico recoge que aquellas empresas con más de cincuenta trabajadores deben tener un porcentaje de los puestos de trabajo reservado a personas que tienen una dificultad específica, como es el caso de las personas con algún tipo de discapacidad. Esta opción puede ser sustituida por una contribución a un fin social.
También la Administración ha de reservar el 7% de las plazas a la misma causa. ¿Se cumplen estos requisitos legales?
Para empezar hay que decir que quien primero incumple la norma es quien la elabora, es decir, la Administración.

Cuando una gran empresa decide contribuir a una causa social aportando ciertos recursos para el desarrollo de algún proyecto, después de lo expuesto es inevitable que surjan dos planteamientos:

Primero: Objetivo de colaboración sin más. En este caso sólo cabe dedicarle aplauso y apoyo y esperar que obtenga retorno, sea vía reconocimiento o el que proceda.

Segundo: Que sea para ejercer ese lavado de imagen; que sea buscando un interés, bien  económico u otro. En este caso creo más interesante  solicitar que se abstengan de este uso solidario y que sí lo sean en su día a día, respetando a las personas como lo que son y no como siervos a su servicio, proveedores de patrimonios que por si no se dieron cuenta, van a quedar aquí, puesto que su futuro va a ser el mismo que el de sus sirvientes y no creo que sus influencias lleguen a hacer que su fortuna, o tal vez sería más propio decir, su miseria les acompañe al más allá.

Son sobradamente conocidas las condiciones laborales a que están sometidas muchas personas, sea en Asia, Latinoamérica, etc., donde no se respetan los más elementales derechos humanos y no sería exagerado decir en régimen de explotación pura y dura para que titulares de  grandes corporaciones figuren en las listas Forbes.

Son respetables y merecedoras de admiración aquellas personas que con esfuerzo, sacrificio, arriesgando recursos, etc., consiguen generar grandes compañías, múltiples puestos de trabajo, etc. Más, si ese resultado se consigue con honestidad.
Es fácil ver cómo estos casos representan a personas que a su vez sí son solidarias.

No es menos cierto que hay grandes marcas en el contexto internacional que me pregunto si su cuenta de resultados responde a esta última opción o a la referida con anterioridad.

Hilando lo expuesto con el principio llego a la siguiente pregunta: ¿Deben las organizaciones sociales abrir sus puertas a toda contribución  que llega, sea cual sea su origen y fin?

Tal vez esa Monja nos esté indicando un camino a seguir                                                                          

D. Robles
           

sábado, 1 de marzo de 2014

ESTADO DE LA NACIÓN

“Debacle del Estado de la Nación”. Este es el título que le sugiere las jornadas parlamentarias de los días 25 y 26 de febrero a uno de esos cronistas que a través de sus viñetas dicen tanto con tan poco y siempre aciertan.
Uno de esos comentarios revestidos del toque de humor, tan necesario y que, trasladado al caso, es como debemos  interpretar este tipo de debates parlamentarios, entiendo.
Reconozco que escuchando a mi Presidente, dudé por un momento si realmente vivo en su país.
Considero lo más acertado de la sesión el comentario hecho por un parlamentario: “1, 2, 3, despierte Sr. Presidente…..”
Uno más, uno de tantos shows que más bien parece, como bien apunta el cronista mencionado un debacle que un debate. Un palabrerío más preocupado en convencer a la audiencia, por cierto, cada vez más escasa, de lo mal que lo hacen los otros.
Si me baso en el discurso de nuestros “responsables” públicos, no soy capaz de llegar a la conclusión de saber, si nuestra situación es buena, mala, regular, o ninguna de las tres.
 Más de lo mismo, para quien gobierna, todo o casi todo bien, para quien no, todo o casi todo mal.
La Carrera de S. Jerónimo es más una jaula de grillos que un espacio destinado a solucionar problemas de la ciudadanía, es más, por si fuera poco en más de un  caso los crea, a los hechos me remito.
Les aseguro que para el próximo año vamos a recibir anuncios de una cierta relajación en la presión fiscal y otras, hasta puede bajar algún impuesto, ¿Por qué? ¿Habrá por casualidad elecciones?
Tendrán ustedes ocasión de escuchar anuncios a través de discursos tan cuidados como elaborados para convencernos de lo blanco que está lo negro, ¿Qué ocurrirá el día después, si el resultado fuese el que esperan? Se lo puedo adelantar sin temor a equivocarme.
En esta ocasión escuché a mi Presidente anunciar la aplicación de una tarifa plana de 100€ de cotización para las empresas a la Seguridad Social para un tipo de contrataciones, así como una actuación en materia de IRPF de exención para quienes ganen menos de 12.000€ al año. Grandes anuncios, que a poco que se observe la letra pequeña inmediatamente surge una pregunta ¿Pensará el Sr. Presidente que sus gobernados somos menores de edad? ¿Es posible que no le produzca pudor hacer tales manifestaciones y anuncios con tal ímpetu y convicción? Seguro que no, ¿Por qué? porque para dar tal pudor es imprescindible tenerlo, pudor u otra cosa.
Pues bien, aquello que mejor debemos hacer, es tomar esta escenificación con humor y no prestarles demasiada atención, los hechos ya no merecen nuestro cabreo. Lo que si merece, es nuestra reacción, ¡a ver si nos enteramos!
Si realmente queremos conocer el Estado de la Nación no hay mejor debate que fijarnos en nuestro día a día, ver todo aquello que nos rodea, la situación de tantas y tantas personas, tantas familias, tantas empresas, etc. ¡Ojo! No es lo mismo mirar que ver;  ese es el mejor reflejo del estado de nuestra nación; no el que nos cuentan desde un escenario siguiendo  un guión Holliwoodiano.
Es bastante fácil concluir lo comprensible que resulta observar como nuestros políticos han perdido tanta credibilidad, que según de quien  hablemos se puede decir que toda.


                                                                         D. Robles

viernes, 21 de febrero de 2014

¿HACIA EL TERCER MUNDO?

Esta tarde, me comentaba una amiga tomando un café, que había escuchado en un programa radiofónico a un economista de cierto prestigio decir, que para el año 2018 España se vería abocada a una situación similar a la que viven hoy países que conocemos como el tercer mundo si continúa la evolución de los últimos años.

Charlamos sobre ello y me surgen dos preguntas de inmediato: Por qué consideramos tercer mundo a los habitantes de unos países por el hecho de ser más desfavorecidos y por tanto más pobres que otros y cuyas causas que lo provocan darían para hablar mucho; y la segunda, si es necesario esperar al 2018 para enfrentarnos a esa realidad.

No será necesaria tanta espera para asomarnos a un horizonte que se me antoja a la vista. Son bastantes aquellas situaciones que  vivimos hoy que  nos aproximan a ese escenario: exceso de  gente empobrecida, exceso empobreciéndose, exceso en situación de exclusión, exceso de niños con problemas de alimentación (entre otros), servicios básicos en retirada, acotamiento y restricciones a la libre expresión popular, en fin, exceso de excesos.

Si establecemos otra comparativa con ese, llamado tercer mundo,  y nos fijamos en los representantes públicos, de uno y otro lado, por una parte, estamos acostumbrados a conocer las  prácticas  frecuentes donde los gobernantes se enriquecen desmesuradamente a costa del pueblo que subsiste de forma mísera. 
Por otro, aquí, un día sí, otro también comprobamos, cómo a nuestros cargos públicos se les descubre haberes de cierto volumen y difícil justificación honesta; corruptelas y malas praxis por doquier, mientras que a su pueblo lo sangran por todas partes para mantener el status del poder, mejor dicho, poderes. Todo aquello que corresponde al pueblo es recortado, ajustado, extinguido. ¿Se recortó  en estos años algo que afecte a la política?, ¿A los políticos?, ¿A cualquier otro de los poderes que reinan en el Reino?
De vez en cuando nos comunican algo que no deja de ser una declaración de intenciones, para hacer ver que hacen y que no es más que pura apariencia. No veo pues, demasiada diferencia entre esos líderes tan denostados  y los nuestros, que por acción, omisión, encubrimiento, o defensa, quien más, quien menos, tiene su alfombra con amplio volumen de vellosidad.
Nos anuncian una ley de financiación de partidos, fíjense un poco y se darán cuenta del paripé. A cualquier país de ese tercer mundo le sirve.

Nuestros jóvenes no hacen uso de cayucos para cambiar de orientación cardinal, pero se están yendo todos, aquí no hay futuro para ellos; paralelamente sí sabemos, disparar no sé qué cosa a los que vienen huyendo de la miseria y que parece que mata. Reconozco que una forma de combatir el desempleo, es que la gente se vaya, eso que la Ministra del ramo llama movilidad exterior y que le sirve, de paso, para atribuirse la mejora en unos datos que sólo ve ella y su entorno.
Pues bien, no creo que haya que esperar al 2018 para vivir una realidad que, salvando algunas diferencias, y si alguien no lo remedia, nos va a aproximar más a ese mundo que al que tuvimos.

 La alusión de este economista, si esto sigue así, la veo un tanto optimista. No obstante, siempre nos quedará el fútbol, Mesis, Ronaldos, Neymares y demás familia. Mientras tengamos esto ya somos del primer mundo, el resto importa poco.


                                                                                              D. Robles

sábado, 15 de febrero de 2014

LOS GOYA, OTROS, Y LA CAVERNA

Esta semana se celebró la XXVIII edición de los premios Goya, puesta en escena  y manifestación de la importancia de nuestro cine.
Son varios los ingredientes que reune el séptimo arte, la cultura en general, para hacer que no fuese una simple edición más y, por si hubiera pocos, el Ministro del ramo da la espantada, presentando unas excusas que no hay por dónde coger.
No hubo sorpresas y las alusiones a las ausencias así como las medidas adoptadas desde estancias gubernamentales  hacia el ámbito de la cultura fueron frecuentes y, entiendo sobradas de justificación. Era de esperar, es más, creo que también de agradecer, ¿por qué? Porque los silencios siempre son cómplices de las acciones y si hay algo que no debemos aceptar como sociedad, es las fórmulas utilizadas por los distintos poderes para silenciar aquellas voces que no gustan. 

El ámbito del cine siempre se caracterizó por ser una voz crítica, que en mayor o menor medida, con mayor o menor vehemencia dice lo que piensa;  lo dicen sus protagonistas a título personal,  también sus guiones y realizaciones.
Podremos estar de acuerdo o no con sus opiniones, con su puesta en escena o  no, pero hay que agradecer su manifestación, frescura y naturalidad.
Un colectivo tan numeroso como es este, al igual que cualquier otro es plural y por tanto de opinión no monolítica, ¡sólo faltaría! Bienvenida esa diversidad, que no es diferente a la del conjunto de la sociedad, y  su libre expresión.

Cine, (Cultura en general), Deporte, Ciencia, tres patas que representan muy bien la llamada Marca España y que me hace sentir orgullo de pertenencia, a pesar que paralelamente y con demasiada frecuencia muchos de nuestros  cargos públicos, sean del signo que sean, se encargan de echar por tierra cada vez que abren la boca.

Hay algo que merece, en mi opinión, una contundente crítica de rechazo: todas aquellas maniobras que se utilizan para silenciar a la sociedad, las voces críticas, las que molestan porque no gustan, las que no son obedientes, y las descalificaciones promovidas desde la presión (que se pretende) mediática.
Y aquí viene la segunda parte.

Con motivo de la noche de los Goya, hay quien no puede dejar pasar la ocasión para deslizar diatribas e improperios en toda dirección y a todo aquello que no obedece a sus postulados y convicciones.
Me refiero a esos comunicadores impregnados del ungüento de la verdad absoluta que no tienen ningún recato en hacer uso hasta del  insulto para dirigirse a cualquier persona  y colectivo que no resulta de su agrado.
Permítanme que en alusión a todos ellos elija un nombre, como claro ejemplo del dislate verbal. Un tal Jiménez  Losantos, ¿les suena?
Bien: este personaje, que dicho sea de paso, debiera estar muy satisfecho de pertenecer a un sistema como el que tenemos ya que, diga lo que diga, se le respeta y deja hacer; puesto que si viviésemos bajo uno como el que defiende él, probablemente no tuviera esa oportunidad.

Pues bien: sus alegorías al respecto, que reconozco no recibir en directo sino, como diría Cospedal, en diferido y que no pienso reproducir simplemente porque me produce vergüenza. Añado  la que en otra de esas alocuciones referidas a una población como es la minera pretendió no dejar títere con cabeza,  digo pretendió porque una cosa es la intención y otra muy distinta conseguirlo.
Atribuyó tales improperios a unos señores (los mineros) que por el mismo motivo anterior no voy a transcribir y como está en las ondas, cualquiera puede comprobar, aunque no lo recomiendo. Digo señores, con mayúscula.
¿Cómo es posible que alguien tenga el atrevimiento de expresarse en tales términos desde la más profunda ignorancia?
Digo esto último porque alguien con un mínimo conocimiento de la minería y su entorno no dice tales disparates. Este señor carece de conocimientos y sobre todo agallas, agallas para bajar veinte minutos a una de esas minas donde aquellos a quien alude como delincuentes, entre otras lindezas, y que están sobrados de ellas, pasan horas trabajando, poniendo en riesgo su vida un día sí y otro también.        Sr.  J. Losantos, no tiene usted agallas y mucho menos vergüenza, sólo las tiene para ofender, insultar y difamar, algo más propio de mala gente que de un profesional de un medio importante como es aquel que trasmite a través de las ondas.

La aptitud que entiendo, como más coherente ante estos personajes es simplemente ignorarlos; les reconozco y defiendo su derecho a expresarse como crean conveniente, pero no se puede tener en consideración tanta infamia.

Bienvenida la libertad de expresión, toda, cuando es ejercida con respeto y en los cauces racionales adecuados, también para quienes la ejercen desde la conocida caverna.

Mi apoyo, comprensión y complicidad a toda la gente del ámbito de la Cultura que libremente se expresa; también para el minero que demuestra cada día su nobleza y bravura, porque un minero es así  y el mayor de los rechazos a estos personajes mediáticos de tebeo.

                                                                                        D. Robles    



jueves, 6 de febrero de 2014

BROTES VERDES

¡Miren ustedes que le cogieron cariño al color verde nuestros políticos!
 Resulta curioso ver, cómo los mismos personajes que lo ven verde desde un balcón, lo encuentran gris tan pronto cambian de alcoba y viceversa.
 Fíjense: hace poco tiempo Rajoy y sus acólitos lo veían todo negro y era Rubalcaba y los suyos quien veía tonos verdes, ahora es éste quien lo ve gris y Rajoy verde reluciente. ¿Será el aire palaciego causante de ciertas averías cromáticas?
Me pregunto si incorporarse a la vida pública supondrá de forma inmediata asociar a la fisiología del interdicto algún síndrome de daltonismo. Estos desajustes cromáticos nos pueden llevar a pensar que en la medida que afecten a otros órganos vitales del gobernante de turno nos hagan sufrir a todos las consecuencias de sus desequilibrios.
¿Será esta la causa por la que estamos como estamos?

Superado el año 2013, duro donde los haya, el panorama que tenemos delante y detrás, que cualquiera puede valorar, sin  necesidad de ser economista ni otros doctorandos dado que lo vive en directo y, aunque sigan tocando la trompeta de color verde, cualquiera puede comprobar que estamos hechos unos zorros. Que salgamos de esta situación, creo que ya no es la preocupación principal, sino, cómo vamos a salir, cómo vamos a quedar de tocados y cuántos años deberán pasar para recuperar un nivel de vida adecuado, si fuere posible.
 ¿Lo verán los jóvenes que hoy tienen + - 25 años?
Como es poco probable, pido que nos dejen de literaturas dulces al oído, porque todo apunta a que saldremos muy tocados.

Nos dicen que las exportaciones van como un tiro y por ello estamos empezando a salir de la crisis, eso nos cuentan. Hay una exportación que no me cabe duda que va, no como un tiro sino como siete, es la exportación de divisas. Y en la variedad de esas frases hechas, tan repetidas y que todos terminamos asumiendo y hablando de ellas, también nos anuncian que se ve la luz al final del túnel, no sé bien que túnel ni que luz;  casi me atrevo a decirles a ustedes que prefiero no verla, al precio que la están poniendo; por cierto, ya queda poco para otra "subidita", ¿no lo creen? Ya veremos.

Creo adecuado añadir que después de tantas y tantas mentiras algún día dirán una verdad y nadie les creerá, les va a ocurrir como aquel pastor que vio al lobo; tantas veces lo vio y se burló de sus vecinos que el día que vino de verdad nadie le hizo caso y el lobo se comió  todo su rebaño y viene a cuento un comentario hecho por un periodista hace algún tiempo y que en un post anterior ya aludí que dice, que a la gente no hay que contarle lo que pasa sino aquello que interesa que sepa. Pues bien, sería bueno que esta serie de personajes dejen de contarnos “milongas” verdes, que eso que va tan bien, según ellos, es un porcentaje tan pequeño del PIB que ni se nota. Aquello que va muy mal y sí  es importante para la evolución económica de una sociedad como la nuestra, puesto que ejerce la función de motor, es el consumo y éste, sí que influye de forma importante en la evolución de dicho PIB. Ni está bien ni se espera porque las medidas que reiteradamente se adoptan contribuyen a su descalabro. Ese segmento de la población que mueve tal magnitud, millones de personas vinculadas a la pequeña y mediana empresa, autónomos, trabajadores, cultura, etc. está siendo triturado.
Están acabando con todo, arruinando derechos fundamentales, un auténtico proceso de sometimiento de la población.

Llevamos años insistiendo en la misma línea de actuación; las cosas empeoran y cuando siguen incidiendo quiere decir que  hay algo detrás de tanta perseverancia. Una corriente ideológica, un camino de transformación absoluta de nuestro modelo social. Hace algún tiempo que participo de la idea que esta crisis tan brutal que estamos sufriendo, no es económica como nos dicen y justifican. La economía es la herramienta utilizada para conseguir el objetivo, que no es otro que esa transformación  donde la mayor parte de la población pierde sus derechos y su nivel de vida un tanto digno en favor de quien promueve este cambio que no es otro que el poder económico, a través del gobierno de turno, para asegurarse su permanente engorde desmedido y avaro a la vez que el control de todo aquello que se mueve.
 Crecer, no con los demás sino a costa de los demás. Basta reflexionar un poco sobre los hechos acaecidos los últimos años para percibir el rumbo trazado. 
Por eso, desde la ventana de Moncloa se ve todo muy verde. Desde la mía grises nubarrones.

                                                                                                      D. Robles



domingo, 2 de febrero de 2014

LA ECONOMÍA SUMERGIDA


Esta semana conocimos a través de los técnicos de la Agencia Tributaria los datos que miden la llamada Economía Sumergida.

El dato en sí mismo, añadido a lo que se escucha al respecto por parte de las autoridades en la materia, además de preocupante me produce cierto desconcierto y hace que no sepa muy bien a que se refieren realmente cuando hablan de este concepto.

-Tal vez aludan a aquellos casos en que se lleva a la práctica una actividad económica al margen de la tributación correspondiente, y si eso es así hay que considerar que es un hecho impropio y por tanto susceptible de ser penalizado. Nada que objetar. Ya conocemos aquello tan nuestro de, “lo quiere con o sin factura”

-Quizá también, a quien pueda hacer algún trabajo sin factura por no poder emitirla debido a que, después de haber perdido el empleo y  otro tipo de prestación, es el único recurso que le queda como medio de vida, mejor, de subsistencia.

A diferencia del caso anterior, si éste es así, quien suscribe, no sólo lo entiende sino que acepta y les diré más. Si en la situación actual, en este momento necesitase llevar a cabo algún trabajo y sé que recurriendo a una persona en situación como la expuesta puedo ayudarle, públicamente digo que lo hago y me importa un pepino la factura y la opinión del Ministro del ramo. En este apartado no me produce ningún sonrojo declararme insumiso fiscal.

-Tal vez se estén refiriendo, no sé, a los titulares de valores del IBEX 35, o grandes corporaciones que evaden al fisco por varias vías: Las SICAV, Impuestos de Sociedades o simplemente sacando millones del país un día sí y el otro también, según parece.

Ustedes ¿Qué creen? ¿Se estarán refiriendo a éstos?

No sé por qué, tengo la impresión que estos últimos no computan en la economía sumergida, tampoco en la evasión de divisas ni en tropelías varias. Es más, tengo el convencimiento que pertenecen a una especie protegida, es decir, como el oso. Basta saber que cuando un técnico de la A.T. descubre algo interesante, bien se le destituye, bien se le traslada, o simplemente  se le retira el ordenador, según dicen.

Así que, con este panorama ¿Alguien tiene autoridad moral para perseguir y sancionar a día de hoy a quien para subsistir hace un trabajo sin IVA, por cierto, 21%?

Señores Gobernantes, empiecen a arreglar el cocido por donde deben, por sus amigos del tercer grupo y cuando hayan dado pasos en este sentido pidan compromiso al resto de la población; probablemente lo tengan, (salvo el inevitable % residual), entre tanto tengan el pudor de callarse.

Si ha lugar a estas situaciones, culpables son ustedes.

 Otro día les diré por qué, por si no lo saben.

En este momento más que de Economía Sumergida tendríamos que estar hablando de País Sumergido, porque es donde estamos, sumergidos sabe Dios dónde.

                                                                                    D. Robles