viernes, 28 de noviembre de 2014

ESAS MAYORÍAS SILENCIOSAS

Esta sociedad que compone la “res” humana – ibérica -  es un elemento en ebullición y evolución permanente; las cosas cambian, las nuevas tecnologías mediatizan nuestra forma de vida, de pensar, de actuar.

Todo cambia, menos aquello que debía ir por delante de estas transiciones y sin embargo permanece anclado en las viejas maneras y aptitudes viejas; haciendo de freno a lo imparable, a veces, tratando de poner puertas al campo y procurando ralentizar el devenir del proceso.

Entre lo posible, lo imposible y otros, hay algo que creo indispensable para que futuras generaciones puedan desarrollar un medio de vida en consonancia con su tiempo, y no es otra cosa que llevar a cabo desde la base social una revolución política en este país.

Me siento harto de esos procedimientos y discursos seniles viendo que, de una forma u otra, los actores principales de la escena, sean más jóvenes o menos, no salen del encallamiento tan alimentado y bien nutrido por sus progéneres.
La única forma que veo posible por la que, los responsables principales de los partidos mayoritarios puedan darse cuenta que su camino no es el mismo que recorre el resto de la sociedad, es proporcionándoles, permítanme la expresión, una barrida general y profunda; sólo así seremos capaces de ayudarles a recomponerse, modernizarse, limpiar sus habitaciones y así hacer de ellos unas formaciones serias y acorde con los tiempos contemporáneos.
Hoy son otra cosa tan diferente y alejada de esta realidad que dejaron de ser creíbles y por tanto fiables.

Fíjense bien en algo básico: con la que les está cayendo, la gente con las púas afiladas y erre que erre con sus mensajes de una realidad existente sólo en su mundo. Viejos mensajes estructurados y calculados.

Formo parte de esa mayoría silenciosa a la que tantas veces aluden cuando interesa. Esa mayoría que sólo es silenciosa porque no se le escucha, no se sabe escuchar y no se quiere, tampoco creo que interese demasiado.
Cierto es, que de silenciosa tiene poco y de complaciente menos. Desde la perspectiva personal, puedo decirles que no estoy dispuesto a consentir que alguien se apropie de mi silencio, de ese silencio que no es tal, sólo lo es porque no se oye y sabido es que, lo que no se ve no existe.

Somos conocedores  de la situación que estamos viviendo en Cataluña. A esa cita del 9N acudió un número importante de ciudadanos. Cada cual haga su valoración, no es el caso, sólo lo menciono a título de ejemplo.
Desde el Gobierno se trata de contrarrestar el efecto aludiendo a esa supuesta mayoría que no acudió, pretendiendo hacernos creer el mensaje que interesa. No se dan cuenta que cualquier persona que sepa sumar es consciente de la realidad por muchas “mandarinas” que pretendan contarnos.

Rajoy irá a Cataluña este fin de semana y utilizará, ya verán, el discurso conocido, que los más o menos cuatro millones de personas que no secundaron la cita es porque no apoyan a Mas o porque no comparten sus tesis, luego están del lado del discurso de Moncloa, o al menos en su órbita.

Habrá quien no, habrá quien sí y no fue por otro motivo, quien una u otra cosa con matices,  y habrá quien le importe un pepino Mas, Rajoy y resto de la panda (me atrevo a aventurar que en número importante) porque lo que están esperando y nadie responde es una solución a sus problemas, en parte creados por la acción u omisión de toda esta tropa, pero no, lo que importa es lo que importa y para ello vamos a hacer apropiación indebida de esa ”mayoría silenciosa,” a ver cuántos lo creen. Verán, cómo a pesar de todo habrá abundancia de aplausos; está todo calculado.

Ese silencio que a poco que se abra la ventana se convertiría en un tronido,  es mejor que siga en aparente descanso, así se puede hacer uso de él cuando interesa.

Señores de la política, no se adueñen de mi silencio, no pretendan robármelo, no lo consiento. Cuando quieran saber algo de él pregunten                                                             


                                                                                   D. Robles

martes, 18 de noviembre de 2014

AGUIRRE APLICA LA LOMCE

Si alguien de ustedes había pensado, que ya no había espacio para más sorpresas en medio de tanta turbulencia, siento decepcionarles: la realidad supera la ficción.

La LOMCE es una Ley muy controvertida, lo sabemos, y como se apuntó en alguna ocasión, pensada para avanzar hacia el pasado, no obstante, es comprensible que el entorno del Partido que la alumbró tenga interés en aplicarla y visibilizarla.

Así lo entiendo, después de conocer que en Madrid, la Jefa de filas del PP haya decidido someter a examen público a los/as candidatos/as a alcalde.

No sé bien si es de aplicación universal o tal vez a aquellos casos de nota dudosa, lo que conocemos como: no progresa adecuadamente, por lo que necesitan una segunda oportunidad para superar la asignatura, es decir, lo que antes era septiembre y ahora, en aplicación de la nueva Ley, no se sabe bien qué. Es probable que la nueva revália.

Tampoco dijo si ella misma está dispuesta a tal prueba de superación.

Imaginen por un momento a la Sra. Aguirre sometiéndose a examen público. Con su semblante típico de "pispa" y estudiada puesta en escena, dispuesta a colocarse el mundo por montera, ahora bien, ha de procurarse que, en el tribunal no haya ni un solo policía local.

El cabreo y dudas de los suyos, parece más que importante a juzgar por lo visto, lo que hace pensar que fue una decisión consensuada, reflexionada y acordada democráticamente por mayoría cualificada (en su casa).

Aquellos/as candidatos/as que ya fueron sometidos a prueba, ¿habrán superado el síndrome del ridículo? Porque noticias llegadas a esta redacción dicen que: los examinandos conocían las preguntas, luego también las respuetas, a lo que hay que añadir unas clases aprticulares sobre telegenia y lenguaje no verbal, es decir, todo un centro de F. P. trasladado a dependencias populares. Y aun así, ¡qué resultado!

Pude observar algún caso, y antes de saber de qué se trataba pensé en un nuevo espacio televisivo de monólogos, con algún cambio, o en un programa de nueva creación que habría puesto en marcha algún discípulo de Tip y Coll.

Visto lo visto, los de Podemos pueden estar tranquilos, no necesitan programa ni tampoco hacer campaña puesto que, cada vez que algún personaje de primera línea abre la boca o presenta una ocurrencia, ganan 324 adeptos.

Por cierto, es precisamente Dñª Esperanza Aguirre quien se refiere a estos últimos en términos de populistas y otros.

Estas cosas deben ocurrir por no tener parabólica.



                                                                                        D. Robles

lunes, 17 de noviembre de 2014

ENTRE EXPLICACIONES Y LA JUNGLA

Un nuevo episodio alumbró nuestro territorio estos últimos días. Bueno, uno, uno más. Vivimos un momento de la historia que puede permitirnos reescribir la serie “Episodios Nacionales”, adaptados al caso, con la diferencia que, si Benito Pérez Galdós pudiera realizarlo, en lugar de sus cuarenta y seis novelas recogidas en cinco series, haría una de serie ilimitada.

Estamos en época de tormentas, abundan los rayos y truenos, conviene proteger nuestras casas cerrando ventanas para evitar que por ellas se cuele algo no deseado.

Hoy toca uno de esos episodios. El que azotó los últimos días al Presidente de Extremadura. Es curiosa la oportunidad, en pleno cónclave del partido en su territorio.
Ayer, día 14 de noviembre, se presentó en público y dio sus explicaciones sobre el caso, acompañó con documentación sus afirmaciones. Le preguntaron, entre otras cosas quién había soltado el lagarto, a lo que respondió encogiéndose de hombros con una leve sonrisa. ¿No habrá salido de los suyos? Pregunto yo. Recuerden aquel dicho de Pio Cabanillas, célebre por ellos: “al suelo que vienen los nuestros”. Mucho me temo que a José Antonio Monago, le pase algo parecido. Resulta algo incómodo para una parte del partido y ya sabemos: quien se sale del guion, sale de la foto.

Cuando escuché a Mariano darle todo su apoyo, inmediatamente pensé: Monago, puedes empezar a temblar. Es como esos entrenadores de fútbol que caen el martes siguiente al fin de semana que fueron ratificados por sus presidentes.
En este caso creo que va a ser algo duro de roer; ya veremos.

Me llamó la atención, que alguien se presente públicamente para dar explicaciones sobre una acusación en esta España nuestra donde esas escenas no tienen cabida habitualmente, el hecho en sí mismo, es noticia.

Acompañó su declaración con pruebas. Él sabrá si son ciertas o no. Estuve siguiendo a través de la radio su comparecencia durante un rato, y algo más me llamó la atención: los comentaristas de la emisora, por sistema iban cuestionando cuanto decía al ritmo de: sí pero, en lugar de 16 eran 32 porque cuenta ida más vuelta y claro, los 22 es ida y vuelta, pero por qué no dice, etc. Les confieso que llegaron a indignarme.
No puedo saber si este Sr. miente o no, el tiempo la va a aclarar, pero me cuesta aceptar que se cuestione a una persona cuanto dice, con los mismos datos en ese momento, estoy seguro, que tenía yo. Una persona es inocente hasta que se demuestra lo contrario, para algunos comunicadores ocurre al revés, y en lugar de probar una culpabilidad, es el acusado quien debe demostrar su inocencia.
Si miente, su destino está claro, y si dijera verdad ¿quién asume responsabilidad alguna por haberlo difamado?

Esta es otra cara del pastel. La prensa, los tertulianos. Sobre todo quienes en aras del derecho a informar, se saltan las normas más elementales de conducta ética, educación y profesionalidad. Hay alguno que es lo más parecido que veo a un sabueso con dos pies.

Debemos reivindicar los grandes profesionales que hay en la comunicación. Los hay y en buen número. Ya sabemos que en cualquier familia puede haber de todo. Es curioso que sean aquellos más criticables quienes se hartan de criticar a los demás.
Con cierta frecuencia el mundo se pone al revés.

Siguiendo con el asunto Monago ¿No creen que sería prudente tener un poco de paciencia? Dio sus explicaciones, algo que hasta ahora parecía imposible para un cargo público, ahora, esperen un poco, comprueben y cuando haya alguna prueba fidedigna hablen, sino callen para siempre. Allí donde hablar resulta barato y difamar gratuito, cualquiera dispara, según qué caso, sin saber bien a qué, lo importante es disparar.

Otro hecho reciente que nos puede servir para el comentario de hoy es el caso Trías; el alcalde de Barcelona fue acusado, como todos sabrán por el diario El Mundo. Xavier Trías expuso lo que todos conocen y no veo necesario repetir.
Resulta un tanto sorprendente, que este diario, con lo que le gusta la salsa lleve tanto tiempo manteniendo silencio sobre el asunto.
¿Y si hubo un error? ¿Y si el Sr. Trías dice la verdad? ¿Quién asume la responsabilidad del error? El daño que pueden provocar estos hechos puede ser, según el caso, irreparable, y el mensajero cumplida su misión, retirar a alguien de la circulación.
Este mundo necesita una vuelta.

Con la prensa, sobre todo alguna, hay que tener mucho cuidado y desterrar de nuestro intelecto la asunción de credibilidad absoluta por el hecho de ser ella quien lo dice. Hay casos en que no conocen la palabra escrúpulo. Es evidente que hay algún medio serio, merecedor de credibilidad puesto que su historia lo avala, y otros, tal vez demasiados, mejor pasar página. Hablando de comunicadores, tertulianos o como se quieran llamar, me resulta sumamente grato escuchar a alguno de ellos, esos con los que se puede estar de acuerdo o no, pero su sensatez, respeto, coherencia y formas los hace grandes, mientras que otros resultan hasta simpáticos.

Para completar la jungla, cómo no van a participar del festival el resto de representantes de partidos.
En estas secuencias no es necesario que digan algo. Ya sabemos de antemano qué van a decir. A poco que se mueva una rama en el árbol del otro, dimisión inminente de la rama y según qué, del árbol completo. Cuando se mueve la rama en el árbol propio, hay que esperar que hable la justicia, en el mejor de los casos, en otros toca justificar.

Pronto saldrán a escena en el anfiteatro un tal Griñán y otro de apellido Chaves.
Estaremos atentos.


                                                                            D. Robles 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

CUANDO UN POLÍTICO NO ENTIENDE LA POLÍTICA

Llegó el 9N. Después de la pólvora que se quemó, las diatribas a que fuimos sometidos por parte de todos los actores, dires y diretes, idas y venidas, al fin se consumó la escenificación pública de algo que, quien más quien menos preveía, bien de una forma, bien de otra.

El día después, como no podía ser de otra forma, todos arrimando el resultado a sus intereses, sin tener el coraje de presentar un análisis sosegado que reproduzca la realidad de lo vivido que a nadie se escapa, a nadie con un poco de cabeza.
Más de dos millones de catalanes  acudieron a la cita, parece ser. No sé si resulta suficiente para sacar pecho o no, tampoco, si hubo o no algún tipo de trampa en la jornada. Sea como fuere, lo importante es, que fue más que sobrado como para tratar de ignorar, minimizar y menos desprestigiar.

Como casi siempre en estos casos, hay quien trata de apropiarse de esa llamada mayoría silenciosa para arrimarla a sus cuentas, aunque sea de forma fraudulenta. En este caso las matemáticas son bastante claras; si acudió a la cita un porcentaje superior al 30%, no quiere decir que el 70 restante  haya que adjudicarlo en un pack  como se pretende desde alguna instancia. 
Cualquier ciudadano sabe que, a una cita electoral, sea cual sea el motivo, nunca acude el 100% del censo con derecho a voto, en el mejor de los casos se sitúa en más menos un 60% o poco más, difícil superar un 70 lo que hace que, a poco que sepamos sumar nos daremos cuenta del resultado del 9N, sin necesidad que mentes ilustradas de la política nos tengan que convencer de aquello que les interesa. Hoy 12N, tres días después, el Presidente del Gobierno comparece para presentarnos su escenario que, fiel a su perfil, es tanto más interesado cuanto menos acertado.

Este proceso, lleva varios años siendo gestionado, por parte de todos de una forma inverosímil, propia de quien no sabe manejar situaciones de este calibre y por tanto no sabiendo estar a la altura de lo que exige la política de cierto nivel.

Arturo por un lado y Mariano por el otro, dedicaron todo este tiempo a jugar  con cosas serias, sin la menor intención de hacer lo que debían: utilizar la cabeza y con ella la política.
En todo este tiempo, que seguí con cierta atención, pude comprobar, cómo la política y su importancia, en momentos clave, en manos de quien no sabe estar a la altura y menos interpretarla, puede generar un problema donde no lo hay en lugar de buscar solución a los que se presentan o mejor todavía, saber preverlos y evitar que se produzcan.

Por escenificar el caso de alguna manera, permítanme el atrevimiento de establecer un símil que interpreta la impresión que me produce: cuando dos machos cabríos se enfurecen y ninguno está dispuesto a ceder su territorio, dirimen sus diferencias embistiendo uno contra otro, algo que en mi tierra se conoce como “turriar”, pues esto es lo que vi, dos personajes turriando, a cabezazo limpio, con su rebaño más próximo empujando a cada cual; entre tanto la gente, subiendo exponencialmente su cabreo y perplejidad.

Estoy convencido que si en Moncloa hubiese alguien con un poco más de cabeza, hoy no estaríamos hablando de este asunto de la forma que lo estamos haciendo, y menos presenciando un escenario como el que alumbró el 9N.
Considero una torpeza de enorme magnitud tratar de impedir que la gente opine y se manifieste, cada cual de forma consecuente a sus creencias y convicciones. Es obvio que nadie está en posesión de una verdad absoluta, también que todo el mundo tiene, o debiera, derecho a defender la suya. Aquí no hay opiniones mejores o peores, sólo diferentes, y todas respetables.
Quien trate de minimizar, desprestigiar y restar importancia a lo vivido, sigue persistiendo en el error y ahondando en sus consecuencias.

Estoy seguro que esta situación, dando al pueblo catalán la oportunidad de expresar su opinión hace dos años habría arrojado un resultado bastante diferente al actual y se habría zanjado el asunto, pero tal vez sea más rentable para los actores dedicar el tiempo a “turriar”.

Mariano todavía no se dio cuenta, o no se la quiere dar, que su actitud no hace otra cosa que engordar lo que dice combatir. Que las actitudes maximalistas, lejos de solucionar problemas, los agravan y que como siga en sus trece, sin querer ver la realidad que le rodea, nos va a dar algún disgusto a todos, y por parte de Arturo, un poquito “Más” de cabeza, nos vendría muy bien, también a todos y cuando hablo de todos, digo todos, que se entienda bien.

Fíjense en las secuencias del proceso: uno que sí, otro que no, que si la ley por un lado, la ley por otro, cada cual buscando la que le interesa y al final, ahí tenemos el 9N. Sólo faltó para rematar el esperpento dialéctico escuchar a quienes habrán echado de menos los tanques en las calles de Barcelona. Pero política, cero. Y son tan torpes, que el día después, en lugar de retomar el asunto por la única vía factible, es decir, la política, y política con mayúsculas, siguen “turriando” con la judicialización del caso.

Quien no quiere escuchar al pueblo, algo teme. Quien permanece sordo  a lo que el pueblo dice, no está capacitado, quien no sabe reaccionar, y a tiempo, debe irse del cargo.

A título personal pienso lo siguiente: No comparto la idea de secesión de Cataluña, como tampoco de cualquier otro territorio, siento más eficaz y útil la unidad de todos. Hay que saber aceptar, reconocer y respetar la diversidad, pluralidad y singularidad de nuestro territorio y la  idiosincrasia de cada parte, y también que, si alguno decide otra cosa, a través de procedimientos racionales, respetarlo. Me repugnan los discursos interesados y falaces, tales como: “España nos roba” y otros. Me sonrojan aquellos pueriles que se dicen desde Madrid para tratar de justificar lo injustificable. Al pueblo no se le puede negar la voz ni silenciar, por lo que entiendo que al pueblo catalán hace mucho tiempo que se le tenía que haber dado la oportunidad de expresarse sobre este asunto, en urnas si así lo demandaban, o de otra forma.
Cada cual es libre de tener su opinión, criterio y ejercerlos.

Un principio fundamental es saber escuchar y respetar, también a quien piensa de forma diferente. Es la base de una convivencia saludable.

                                                                              
                                                                          D. Robles 

domingo, 9 de noviembre de 2014

EL ASUNTO SE PONE INTERESANTE

El CIS habló, también lo hizo Metroscopia, tal vez otros y, probablemente también haya quien calló para no poner nerviosa a su audiencia.
El caso es que, hay una coincidencia generalizada respecto al panorama político español.
A partir de aquí se disparan las alarmas, los nervios,  un variopinto argumentario, justificaciones, pronósticos, profecías y sentencias.

Hay reacciones por todas partes y para todo gusto, sobre todo desde las estructuras de los que eran grandes partidos, y digo eran, porque todo apunta a que han de prepararse  para una larga travesía. Son curiosas y según qué caso, algunas las interpreto más en clave de humor que en el rigor de seriedad que debiera, no es para menos.
No les coja de sorpresa que alguien termine en la consulta de un siquiatra tras haber sufrido un ataque de nervios incontrolado.

Estoy recordando en versión moderna aquellos momentos de la historia que anunciaban: ¡Que vienen los rusos!  Ahora en versión Podemos.

Tanto PP como PSOE, no terminan de darse cuenta que si Podemos existe y cada vez con más fuerza es debido, en gran medida, a lo bien que lo hacen e hicieron ellos mismos, desde sus acciones de gobierno y desde sus estructuras de partido, podridas y corruptas, según qué caso. La ciudadanía llegó a un punto y momento en que dice basta, y puestos a establecer prioridades, la primera ha de ser higiénica y de limpieza, por lo que  es muy posible que todo cuanto nos quieran contar ahora, es tarde. Lo que estamos esperando desde la calle es una renovación y regeneración absolutas, sin medias tintas, y está claro que nunca va a llegar de la mano de aquellos que alimentan, mantienen  y participan de la golfería. No creo necesario abundar en ejemplos.

Desde el PSOE se empezó manifestando desde su estrenado liderazgo cosas como que, no habría pacto con el populismo (me gustaría saber que entiende alguna gente por populismo). Alguien con algo más criterio debió decir: “Pedrito tate callao” y calló; ahora ya conocemos el discurso nuevo: ni una palabra en este sentido y van a ver ustedes la evolución: claro, pueden ser necesarios. Al menos van variando el discurso y adaptándolo a las circunstancias. Pero no se preocupen, esto no quedará aquí, habrá salsa rosa en clave interna, ya verán. Habrán observado que históricos como Felipe González se esfuerzan en proponer pactos PP-PSOE. No importa que sean contra natura; dice que por sentido de estado. Más bien pienso que es sentido de “chiringuito”; no vaya a ser que la gente termine sabiendo más de lo que debe y se acaben las “poltronas”. Hay personas que cuando van consumiendo ciertas etapas de la vida, debieran ser conscientes, dedicarse a pasear por el parque y relajarse, puesto que es ley de vida que las neuronas vayan envejeciendo y les lleve a desvaríos varios.

Desde el PP, siguen a lo suyo, fieles al viejo discurso, asunto mono tema: meter miedo a la gente, recuerden: ¡Que vienen los rusos!
Lo suyo es, tratar de desprestigiar a los demás, ¡con lo que tienen en casa!, por si fuera poco, Cospedal dice que hicieron todo cuanto podían frente a la corrupción, lo dice sin ruborizarse ni manifestar un atisbo de vergüenza, aunque está claro que para esto último, primero hay que tenerla.
Me pregunto que si realmente no pueden hacer más y estamos como estamos, con las alcantarillas atascadas, a qué esperan para largarse y dejar que los jueces hagan su trabajo, porque no se engañen, en público dicen colaborar con la justicia,  para hacer a continuación lo que ya sabemos que hacen. Después les preocupa, asusta y no entienden que Podemos crezca en apoyo popular.

Por otra parte los medios tradicionales, afines al poder, que son casi todos, ya se encargan de hacer su trabajo. Veo en las redes y otros, día sí y otro también, videos manipulados, falsos, poniendo en boca de una persona expresiones y dichos que no dijo, haciendo uso del corta y pega, para que diga otra cosa y con ello asustar al populacho; lo triste es que, en medida importante lo consiguen y quien lo cree termina cantando al unísono: ¡que vienen los rusos!

Yo no sé si las próximas elecciones las ganará Podemos u otro, lo que sí sé es que, sólo por haber conseguido lo logrado a día de hoy ya mereció la pena su nacimiento y presencia en la sociedad española.
Estoy convencido que la mayoría de la ciudadanía estábamos ansiando una revolución en la política del país capaz de remover las entrañas de los “mastodontes”.

Nuestras armas son las urnas, el verbo, la conciencia. Seguro que habrá más novedades de aquí a las generales. El nuevo panorama político ofertará a Podemos y más, estoy convencido: cada ciudadano tendrá diferentes opciones.

Miren, yo no sé todavía a quien apoyaré con mi voto en las próximas elecciones. Lo que tengo claro, es a quien no. Votar corruptos y golfos, me convierte en uno más, y no estoy dispuesto.
Miedo a lo nuevo, el justo. Digo una vez más. Si algo me lo debiera dar es lo que tengo ahora.

                                                                             
                                                                                  D. Robles   

domingo, 2 de noviembre de 2014

LAS GUERRAS PÚNICAS

Yo pensé que las Guerras Púnicas habían sido unos acontecimientos acaecidos en los años 200 a de C entre romanos y cartagineses y que habían acabado ahí; cual es mi sorpresa, que observo que en pleno S XXI seguimos con los púnicos a vueltas. Primero entre Aguirre y Rajoy que alguien calificó de tal, y debió ser bastante parecido a aquellas incluso en el armamento utilizado, y ahora, ¡menuda batalla púnica que se abrió!
¿Cuál será el final? Quién sabe.

Yo creo que en esta batalla, como en otras, puede pasar de todo: desde pasar a ser alojados los encausados en el Hotel Rejas (ya conocido), de confirmarse los hechos, como debiera ser, hasta que en algún caso todo quede en un error administrativo o algo parecido (entre tanto ya saben ustedes que hay que hablar de presuntos). Para muestra, vean que un tal Matas ya está en la calle después de conocer lo que todo el mundo sabe. ¿Cómo podemos pensar que va a cambiar las leyes quien las puede sufrir?

En este tiempo aparece Podemos y otros, pero sobre todo Podemos, y se ponen de los nervios, lo que nunca pensaron parece que puede ser realidad y si se cumplen los pronósticos es hasta posible que alguno de quien es difícil pensar acabe en una Suite del mismo hotel.

Sin ir más lejos, ayer día 1 de noviembre, en una tertulia televisiva de las clásicas, el representante del PP nos alertó de lo que nos esperaba si Podemos llegaba a gobernar y Pablo Iglesias asumía el liderazgo del País. Se acabaría la democracia, se repite una y otra vez el mantra de Venezuela, Irán……. Eso es lo que nos espera, dicen. Los medios de comunicación no afines serán cerrados, es decir, una auténtica debacle.

Les confieso que desde ayer no soy capaz de dormir con la preocupación que este buen hombre  inyectó en mi subconsciente; para más inri, Metroscopia  da a Podemos como primera fuerza en intención de voto. Estoy pensando ya en trasladar mi residencia a Andorra, porque parece que allí hay muy buena acogida a lo hispano. El entorno del Gobierno y otros lo deben saber muy bien por lo que voy a pedir asesoramiento antes de tomar tal decisión, tal vez al comentarista de ayer.

Dicen de los otros, que van a acabar con la democracia, y este buen  hombre todavía no se dio cuenta que eso es precisamente lo que están haciendo ellos, hundiendo nuestra democracia. Que desde un gobierno antisistema como éste, (puedo explicar ampliamente lo de antisistema) se trate de meter miedo con lo que van a hacer otros, es poco más o menos que surrealista. 
Viven tan alejados de la calle y de la ciudadanía que no se dan cuenta que hace muchos años que dejamos la EGB,  que el papón sólo sirve para amedrentar a los niños muy pequeños y que si hay algo que debe darnos miedo es lo que están haciendo con el país, añadiendo el saqueo  masivo a que nos tienen sometidos. 
Vivo en un país al que están desahuciando y por si fuera poco pretenden meterme miedo. Les recomiendo no perder el tiempo. Les aseguro que a mí no me van  asustar. 
Lo único que quiero en este momento es perderlos de vista, mejor antes que después y poder trabajar para recuperar la dignidad de este país. Quien no la perdió, a estas alturas del curso, es precisamente la ciudadanía, demostrando la increíble capacidad de aguante y sufrimiento que tiene.

Con los pilotos de siempre no veo que el bólido llegue a meta alguna. Lamento que estos mensajes de terror siempre encuentren eco, lo saben bien y por eso lo hacen, algo consustancial a nuestra idiosincrasia.

¡Menudo año nos espera! Es probable que, Pablo Iglesias en este caso, tal vez Albert Rivera, o cualquier otro que apareciera y sea una amenaza para ellos les nazcan delitos por alguna parte. Si no los hay ya los inventarán, no hay más que ver en el momento actual la abundancia de manipulación mediática y tergiversación existente, poniendo en boca de una persona algo que no dijo, haciendo uso del corta y pega; ya saben que el fin justifica los medios, y en este caso el fin es mantener el sillón como sea, y que la gente sepa lo que interesa, no lo que pasa realmente.

                                                                               
                                                                            D. Robles

viernes, 24 de octubre de 2014

Y TURRA CON LA TRANSPARENCIA

No recuerdo bien las veces que llevo escuchado discursos sobre trasparencia, mensajes indicando medidas anticorrupción: los unos hablando de declaraciones patrimoniales, otros elaborando libros blancos de no sé bien que, y un largo etc. que no sirve para otra cosa más que tratar a los ciudadanos de imbéciles. A veces pienso que no les falta razón, puesto que si no fuere así no estaríamos asistiendo a este espectáculo. Ya habríamos puesto a toda esta tropa en su sitio.

En estos días, el nuevo Secretario General del PSOE, anuncia públicamente su patrimonio y el de los suyos, y yo pregunto ¿para qué? A mí que me importa lo que tienen o dejen de tener unos u otros,  no es indicativo de nada, es más, forma parte de la privacidad de cada uno y no tiene por qué ser de dominio público, no garantiza anticorrupción alguna. ¿Alguien puede creer que aquellos que pudieran tener activos ocultos los van a hacer públicos en sus declaraciones patrimoniales? Otros hicieron amagos con anterioridad. Hay quien emplea el tiempo en hacer esos libros blancos y dicen desarrollar códigos éticos de conducta. El resultado es que cada vez salen más golfos de las alcantarillas, lo que indica que todo eso no sirve para nada, tal vez sólo, para hacer que hacen y que todo siga igual.

Esas declaraciones patrimoniales, a la concurrencia le puede servir para satisfacer ese toque de morbosidad que caracteriza al ciudadanito de a pie, a cerca del conocer  interioridades ajenas. Efecto práctico, ninguno.

A nadie escuché proponer, legislar con claridad y rotundidad de tal manera que, si se hace se pague, es decir, que quien sucumbe a las debilidades conocidas, fuere penado con claridad y con exigencia de devolución de lo usurpado, de lo contrario permanezca alojado en el Hotel Rejas hasta cumplido el cometido, tal vez eso pudiera ser disuasorio.

Me llama la atención que un gobierno hace balance de una legislatura basado en la fertilidad legislativa de la misma. Se pueden elaborar 300 leyes tranquilamente, alguna de ellas  mejor que no le hubieran dedicado tiempo, pensando para  qué sirven, pongo como ejemplo la famosa “quita”, aplicada a las preferentes, que no es otra cosa que dar carácter legal al robo. Ni una para tratar  conductas golfas.

¿Por qué no lo hacen? Tal vez porque todos los que componen el actual paisaje decisorio están “pringados” y si es así sólo queda una opción. Como los ciudadanos no podemos hacer leyes de obligado cumplimiento, sí hay algo que podemos hacer: echarlos a todos cuando nos toque, a través de las urnas. Partir de cero  para crear una nueva forma de hacer tendrá un coste, pero siempre será más costoso mantener lo que tenemos. Esto es sencillamente inaceptable. ¿Usted qué opina?

Decía Mao: “no hay construcción sin previa destrucción” y salvando las diferencias y sin que sea de aplicación literal al caso que nos ocupa, algo de cierto hay en ello. El sistema corrupto hay que destruirlo.

Carlos Lesmes, Presidente del TS y del CGPJ, dijo estos días algo que todos sabemos y decimos pero nadie escucha, referido a este nuestro país: “la ley está pensada para el roba gallinas y no para el gran defraudador”. Es muy posible, que aunque sea una voz autorizada quien lo dice, aquellos que debieran escuchar sigan con la sordina puesta.

Lo de ellos/as es entretener al contribuyente con discusiones de taberna, donde los unos critican a los otros y tapan o justifican los propios. Eso que se conoce y ya cansa, del tú más. 

No comparto la opinión de quienes piensan que todo es imposible y hacen suyo el dicho típico: “yo paso, porque no puedo hacer nada”. Sí podemos hacerlo, pero para eso es necesario tomar conciencia y decisión. No se puede permanecer en estado de pasotismo ante el panorama que tenemos delante.
                                                                             D. Robles


viernes, 17 de octubre de 2014

TUVE UNA TARJETA BLUE

Voy a confesarles una confidencia: Hace un año, más o menos, mi banco me envió a casa, en correo certificado,  una tarjeta BLUE,  lo de blue debe ser por aquello del color, supongo. No entendí muy bien la misiva dado que no había solicitado tal producto, por lo que, a la mañana siguiente  acudí a la oficina de origen para informarme bien sobre el objeto de la BLUE. 
Tenía muy buena presencia, he de reconocerlo, su porte concede una cierta distinción.

Muy atentamente me informan que es una deferencia de la entidad hacia ciertas personas consideradas buenos clientes, lo que en cierto argot  se conoce como VIP.

Dudé un momento a cerca de la consideración de buen cliente, puesto que a día de hoy ser buen cliente de un banco no tengo claro si es quien tiene buenos depósitos o deudas buenas. El caso es  que, según me dicen, esta tarjeta me permite disponer de fondos de forma discrecional que no discreta, hasta un cierto límite. ¿Qué límite? Pregunto. 380.000,90€ al año, me responde.

Generoso detalle por lo que quedo muy reconocido al banco y a quien me asiste.

Pasado un mes de su tenencia decido proceder a su estreno y hacer una modesta compra por importe de 7.385€. Ofrezco mi BLUE para el pago, pero tengo un problema: pin erróneo, estaba seguro de él, por lo que marco de nuevo y nuevamente pin erróneo. Bien, me disculpo ante el profesional que me había dedicado un tiempo, puesto que mis otras tarjetas no me permiten cobertura para ese pequeño importe.

Al día siguiente acudo de nuevo a la oficina bancaria. Expongo mi experiencia y me dice quien me asiste, después de ver toda esa literatura expresada en letra cuasi ilegible por tamaño, que suele acompañar a todo contrato hecho para no ser leído, que hay un detalle sin formalizar previo al uso de la tarjeta que es indispensable. Debo formar parte del Club: ¿Qué club? Pregunto. El Club de las tarjetas VIP, me responde. No conozco tal club, por lo que solicito información así como referencia de sus miembros.

Muy amablemente me muestra y explica ambas cosas. Después de observar algunos nombres, muy conocidos por cierto,  no me interesé por las condiciones. Cogí mi BLUE y quedando de nuevo muy reconocido salí de la oficina.

Les confieso que ese día, en varias ocasiones, miré varias veces a través de la ventana de mi casa para comprobar si por allí merodeaba la policía; no por tener la BLUE sino por lo del Club.

En aquel listado que me presentaron vi nombres de personas muy reconocidas e influyentes. La mayoría con residencia y actividad en Madrid,  casi todos con tarjeta BLACK, lo de black debe ser por aquello del color, supongo. Había en aquella relación algún banquero, también algún político y sindicalista alguno, también prestigiosos empresarios.

Enseguida me di cuenta que estos personajes hacían uso de sus tarjetas con licencia amplia,  pero, ¿y yo? ¡Dios me librara! Es posible que si el pin fuese correcto la cárcel fuera mi habitación futura por lo que observo, y no por usarla sino por hacerlo sin pertenecer al club.

Tuve la curiosidad de leer con detenimiento esa literatura del  contrato hecho para no ser leído y comprobé que los  BLACK necesitan BLUEs para mantener su interesante y apasionada vida. Una cláusula  convierte a un BLUE en BLACK a poco que haga uso de ella. Esto hace de alguna manera que los BLACK se blindan ante posibles incursiones del fisco, suponiendo que se produzcan, desviando sus operaciones hacia las cuentas de los BLUE convertidos en BLACK, (auténtica ingeniería matemática). Parecen tener buenas relaciones con el poder y si es así, ya sabemos cómo funcionan algunas cosas.

Opté por destinar mi BLUE a la trituradora. Ahora sé que hice bien.  

Los yates, chalets con siete piscinas, safaris para presumir de foto en el “face”, y demás  debilidades humanas, son reservadas para los BLACK. La gente BLUE ni los tiene ni tampoco necesita. Siempre es más importante querer lo que tienes a tener lo que quieres.

Tengo la impresión que estos señores distinguidos, tienen licencia del poder para actuar sin pudor alguno, sus escrúpulos no se encuentran escritos en  documento conocido, tampoco importa a quien puedan llevar por delante: el fin justifica los medios.

Escuché al Presidente del Gobierno decir, que ellos descubrieron no sé qué cosa, relacionada con las BLACK. Y tal vez, haya quien lo crea.
                                                                                                                                                                                                                                                                       D. Robles                                 
                                 


sábado, 11 de octubre de 2014

DEL ÉBOLA A ANGROIS ¿RESPONSABLE?

Con cierta frecuencia se producen en nuestro país hechos impactantes que derivan en una magnitud mediática, no sé si proporcionada o no, pero que  contribuye a incrementar la preocupación en lugar de trasmitir lo que deben: tranquilidad y confianza.

Hoy nos toca lidiar con este “bicho” con nombre de río, por tener su origen en las inmediaciones del río Ébola, o al menos donde fue descubierto. El caso es que llegó a España y no considero necesario abundar en su inmediatez porque quien más quien menos está al día.

No es el asunto que motiva mi comentario; los tiros van por otro lado.
En casos como este, yo quiero escuchar a los profesionales, al equipo médico, científico, que conoce del caso y es de quien me fío, porque saben de qué hablan. Me importa un pepino la opinión del político de turno, que además de incompetente (según qué caso) no sabe de qué habla más que de las campanas que le tocaron una hora antes, pero no, no son los primeros quienes asumen la diligencia de comunicar a la sociedad la situación del momento, son los segundos que para variar siempre suelen decir lo que interesa en lugar de lo que ocurre. Y no estoy pensando en que éstos no deban hablar, por supuesto que sí, pero cuando deban y nunca en lugar de quien realmente sabe.

Así, habló la Ministra y, ¡qué bueno sería que no hubiese abierto el pico! Por si fuera poco, también el Doctor mutado en Consejero, para decir lo que ya saben. Entre tanto la enferma luchando con el bicho y soportando a esta panda de lumbreras. Porque claro, ¡faltaría más! hay que encontrar culpable, y ¿quién en este caso? Ella por supuesto, sólo se le ocurrió hasta mentir, ¡fíjense ustedes!

Todo el sistema funcionó a la perfección; hay que recordar que la sanidad española goza de buena salud, tiene recursos, no se recortó nada, está suficientemente dotada en medios tanto materiales como humanos, cada vez tenemos más médicos, más enfermeras, mejores equipos, etc., de vez en cuando aparece algún traje corto, que no ajusta bien y que no se explica con suficiencia su funcionamiento, pero seguro que es culpa de quien lo va a usar que no se preocupa ni prepara de forma suficiente.

¿Se imaginan por un momento que el actual equipo de Gobierno fuese oposición y esto ocurriese a otro Gobierno lo que estaría pasando en este país? La algarabía que se habría organizado, cuan si de gallinero visitado por zorra se tratare, habría trascendido las fronteras más insospechadas.

Entre tanto se sacrifica un perro, sin saber si está afectado o no, desoyendo aquellas voces que piden calma por la importancia que pudiera tener para la investigación. Pero no, al crematorio.

A la vez la Ministra,  el Consejero y alguno más siguen insacrificados en su puesto para seguir ilustrándonos con su docta sapiencia.

Pues bien, este caso, ya tiene culpable: la enferma. Uno más de tantos.

 Recuerden:

Hace un año  vivimos el terrible accidente de Angrois en Compostela: culpable el maquinista. El ex Ministro Blanco no tiene nada que ver, la actual Ministra Pastor tampoco, las medidas de seguridad sabemos que no eran las adecuadas pero culpable el maquinista.  
El Ex Ministro Blanco tenía prisa en inaugurar, se acercaban fechas importantes y era prioritario. Su sucesora ¿para qué finalizar los sistemas de seguridad? Total el tren ya circula y es lo que interesa.

Hace algún tiempo más, pero no mucho, se hundió el buque Prestige en la costa gallega, ¿Lo recuerdan? Culpable: el capitán del buque.
Quienes dieron órdenes, consecuencia de las mismas el buque terminó mareado y quién sabe si  fue el mareo lo que lo hundió en lugar del agujero que dicen, pero culpable: Mangouras.

¿Cómo será posible que nunca tenga responsabilidad y culpabilidad quienes toman las decisiones?

¡Qué País!

                                                                       D. Robles

domingo, 28 de septiembre de 2014

CUESTIÓN DE PRINCIPIOS

“Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros” (Groucho Marx)

Esta declaración del genio Groucho, goza de plena actualidad y tiene más vigor que nunca, sino, fijémonos en el proceder de nuestro Gobierno. Para muestra, una más, la  causa de la huida del ya ex ministro Gallardón. Lo único que iban a cumplir de su programa ya no va a ser posible parece, dado que es más importante un puñado de votos que hay en juego, que cumplir un compromiso, o tener principios y defenderlos. Aunque también es cierto, que tal vez el principio con más arraigo sea el voto.

En este caso, tengo que trasladar mi satisfacción porque la presión social hizo que no siguieran adelante con el cumplimiento de la que sería  única promesa electoral que lo iba a ser.
Las encuestas anunciaban tormenta, por lo que había que reaccionar y resultó, que la reacción provocó un  huracán. Para variar, Mariano, ni sí ni no ni lo otro. Creo que fue a conocer la muralla china, con su mente puesta  en el “Rey Juan Carlos II” y no en Alberto I.

Un proyecto de Gobierno que defiende un Ministro, cuando el viento sopla en contra, quien dimite y asume la debacle es éste. ¿No debería ser el Gobierno quien asumiese la responsabilidad?

No vayan a pensar que pretendo defender al ex Ministro, que dicho sea de paso, su salida de la vida pública es de las mejores noticias que pude escuchar en estos tiempos. Hizo una gestión de su Ministerio, propia de un discípulo aventajado de Atila. He de decir que tengo mis dudas que sea una salida real y definitiva de la política, como dijo. Más bien creo que sea una retirada para coger impulso, al igual que hizo su “compi” que no amiga Aguirre, y que también dije en su momento.

Recuerden que es un señor que estaba poniendo patas arriba el sistema judicial, con la oposición y preocupación por sus consecuencias de todos los sectores vinculados al mismo. Que adoptó y adoptaba medidas encaminadas a alejar la  justicia de la ciudadanía. Que en su reforma del código penal no le provoca rubor alguno, referirse a las personas con una enfermedad mental en términos de delincuentes. Con su largo etc., su huida no puede causar otra cosa que alivio. Hay que estar expectantes hacia su sucesor para ver si esas iniciativas obedecen a unos “principios” personales, que también, o más bien a los de un Gobierno en conjunto.

Aquellos personajes, cuyas decisiones influyen en nuestras vidas de una forma tan importante y provocan efectos como los conocidos, cuando deciden, o les deciden desaparecer,  supone un respiro de esperanza. Esperemos que en un año, más o menos, le siga el resto.

Espero para ellos, suerte y ventura en lo personal, y para bien de todos, no volver a verlos con uniforme decisorio.
Es cuestión de principios

                                                                            D. Robles 

lunes, 15 de septiembre de 2014

ARRANCA EL CURSO Y TAMBIÉN LA LOMCE


Comienza el curso escolar y sus primeros pasos bajo el paraguas de la LOMCE. ¿Quién empieza a sufrir sus medidas desde el principio? Como siempre los sectores más débiles de la sociedad.
El día 29 de octubre de 2013 publiqué un comentario referido a esta Ley en el que anunciaba alguna de las consecuencias de su entrada en vigor, la amenaza que suponía su aplicación; lamento haber acertado. Todo apunta a que hay prisa, puesto que sus efectos se empiezan a sentir desde el minuto cero.

Sirva de ejemplo el siguiente: Estos días algunos medios de comunicación se hicieron eco de una denuncia y preocupación que desde Galicia hace una organización, Down Galicia, a cerca de los efectos iniciales de la normativa en vigor.

Según dice la nota y que la propia Xunta confirma, a la pregunta de algún medio: el decreto que regula las ayudas para la adquisición de material escolar a aquellas familias susceptibles  de recibirlas, recoge principios como el siguiente: un alumno con síndrome de down u otra dificultad de tipo intelectual, perteneciente a una familia que puede optar a ese derecho, puede recibir ese recurso para la adquisición de unos libros de texto que no va a usar, puesto que estos alumnos trabajan con unos materiales escolares adaptados a su realidad y no con los libros de texto típicos, sin embargo no pueden utilizar el dinero para adquirir ese material que sí necesita y siempre, hasta este curso, pudo utilizar; a mayores, permite acceder a estas ayudas a quienes poseen una discapacidad superior al 65%, algo que en esa etapa de la vida es excepcional puesto que el propio sistema les asigna un 33 y ya de adultos se va viendo cual es el que corresponde según unos baremos establecidos. Para más inri, si el alumno está escolarizado en un centro de educación especial, es decir, segregado de la educación ordinaria, entonces sí puede recibir ese apoyo económico para adquisición de ese material que se niega a quienes están  en la enseñanza pública ordinaria, tenga el grado que sea y sin excepción.

Si alguien encuentra una explicación lógica al caso, al margen de la que voy a exponer me gustaría conocerla.
Veo con claridad que en este caso no estamos ante un problema de tipo económico, como es fácil comprobar. Lo que no se autoriza en la enseñanza púbica sí se faculta en la segregada. Luego, es bastante fácil concluir que el trasfondo que hay no es otro que iniciar ese camino, que parece hay mucha prisa en recorrer, para expulsar de la enseñanza pública ordinaria a todo el alumnado con discapacidad y enviarlo a la específica, es decir segregarlos del conjunto de niños y niñas, marginarlos, porque no es otra cosa. Tal vez los guetos formen parte del ideario de la actual clase dirigente e interese potenciarlos. No estamos ante un problema económico, que también, estamos ante algo peor: un cambio de modelo, netamente ideológico.

Todo el trabajo que muchos chicos y chicas, familias y organizaciones del ámbito social llevaron a cabo los últimos años; el trabajo, implicación y dedicación de muchos profesionales de la docencia, con el resultado que a día de hoy se puede contrastar; si no se remedia, habrá servido para muy poco. Las huestes de Wert se bastarán para echarlo abajo.
Se puede percibir con bastante claridad que para estos personajes una persona con discapacidad no tiene categoría de persona, es otra cosa. Es hasta posible que se recuperen expresiones como, “subnormales” para referirse a ellos, más adecuada, posiblemente, a su línea de pensamiento y propias de los tiempos a donde pretenden conducirnos de nuevo.

Sólo se acuerdan de ellos cuando necesitan una justificación para llevar adelante otra involución, como es la pretendida ley de interrupción del embarazo, que al parecer ya no va a seguir adelante y no es necesario decir por qué. No cuestiono el discurso  tan recurrente del derecho a la vida, la pregunta que hago a continuación es ¿No tienen más derechos? Porque hacia los nacidos ya se ve la consideración tan coherente con su discurso que tienen, negándoles los más fundamentales También se acuerdan, cuando interesa hacer una foto para salir en la prensa; siempre queda bien. Después ya se ve el respeto que les tienen.

Desde estas líneas anuncio que, cueste lo que cueste y caiga quien caiga  no se va a tolerar que esta panda de desalmados con disfraz de gobernantes lleven a cabo tal atentado a derechos fundamentales de las personas, que tal vez tengan dificultad para defenderse, pero que no están solas.

 Las personas con discapacidad y todos quienes les apoyamos no lo vamos a permitir.

                                                                          D. Robles

lunes, 8 de septiembre de 2014

"HACIENDA SOMOS TODOS"

Pues sí, “Hacienda somos todos”: Esto es lo que nos dicen, y a poco que reflexionemos nos hemos de dar cuenta que es así. Lo que no se dice es en qué medida lo somos, todos y cada uno.

Si analizamos el concepto en su sentido más básico, pienso que haya pocas personas capaces de no interiorizarlo, asumirlo y comprometerse con él.

Hacienda, es el recaudador de impuestos, la caja del Estado, que hace acopio de recursos que después distribuye, y sirven para poder tener y mantener los servicios públicos, básicos e indispensables que hacen que una sociedad avance de una forma racional, equitativa, solidaria, etc. Han de servir para cubrir las necesidades de la ciudadanía en general.

Si esto es así. Solamente aquellos individuos egocéntricos e insolidarios que no ven otra cosa más que su ombligo, están en disposición de vulnerar tal principio y por tanto, no cumplir con él.

Nuestros impuestos sirven para tener sanidad, educación, seguridad, comunicaciones, transporte, etc.

Cuando hacemos uso de alguno de estos servicios, o de todos, sin un coste adicional, es muy común interpretar y afirmar que ese servicio es gratuito, cuando esta percepción es un abultado error de consideración, dado que lo estamos pagando a través de esos impuestos, de esa “Hacienda somos todos”, luego nadie debe decir que tenemos servicios gratuitos. ¿Hay excepciones?, es posible, pero la regla es la regla y la que debemos considerar.

Lo expuesto hasta aquí es lo que debiera ser, entiendo, y también que, quienes en cada momento concedemos la responsabilidad de gestionar esos recursos, lo hicieran de una forma seria, rigurosa y honesta.   

Ahora viene otro apartado: ¿Qué se hace con nuestros impuestos? ¿Sirven y cumplen fielmente el objetivo de su recaudación? Cada cual, extraerá la conclusión que crea.
La mía es la que expongo a continuación:

Considero que formo parte de ese gran número de personas que no le da lo mismo todo, que le preocupa lo que hay a su alrededor, que le preocupan los demás, puesto que parto de la convicción de algo tan sencillo como que el entorno que me rodea forma parte de mí y yo parte de él, luego no me debe ser ajeno.
 No me preocupa pagar impuestos, es más, creo que debo hacerlo, de manera justa y equitativa a mi realidad, por supuesto, de la misma manera que debiera ser religión para todos; pero, ¿Es así?, pues no, y si no lo es ¿Se puede entender que la gente se revele?, entiendo que es más que legítimo.
A veces, la Ley no es razón, es sólo ley.

Un contribuyente cuyos ingresos provienen de su nómina ha de pagar “x”, lo dice la ley, y también hay que decir que va a ser difícil que se escape 1€ de su contribución, mientras que un acaudalado del IBEX 35, pongo por ejemplo; uno de tantos donde elegir, bien a través del impuesto de sociedades, bien por medio de las SICAV, o cualquier otro subterfugio, que con carácter legal, otorgado por el poder establecido, que al fin y al cabo son los mismos, pueden contribuir pagando un 1%,(de lo declarado) a lo que hay que añadir lo que exportan para no pagar nada, porque pueden.

Veo estos días a una tal Ferrusola a quien esa Hacienda le debe devolver 2100€, más o menos, mientras que un joven parado debe pagar 1800 por ese IRPF.

Paso a creer que tenemos un sistema con enormes desajustes. Aquí hay algo que está fuera de su sitio. Algo que no está bien, puedo incluso llegar a la conclusión que a mí como ciudadano normal me están estafando, quién sabe si robando, de forma legal eso sí, para hacer uso de mis recursos no para el fin que debieran y reflejo en la primera parte, sino más bien para mantener el abuso de unos, la desvergüenza de otros, la avaricia de todos ellos y el uso desmedido y fraudulento de unos depravados dirigentes sin escrúpulos que son capaces de modificar leyes si fuera preciso para facilitar el desaguisado. Entre tanto, esos servicios financiados con estos impuestos se ven menguados de recursos y con dificultades de mantenimiento. Es decir, ahora pago impuestos para tener unos servicios que puedo no tener, y no por falta de esos recursos como nos tratan de hacer ver sino por otros motivos bien diferentes.

 Con nuestros impuestos se llevó a cabo el proceso denominado de saneamiento del sector financiero, tras el crac causado por la impecable gestión de sus dirigentes, que para mayor inri salieron de sus puestos: con los bolsos llenos, las entidades vacías, nuestros impuestos a disposición del difunto, y una vez resucitado,  regalarlo o casi a otros depredadores del sistema.

Luego: ¿Hacienda somos todos?, ¿O más bien muchos somos la Hacienda de pocos?

Ante este panorama, entiendo y justifico a quien se niegue, como acto de rebeldía,  a pagar impuestos, aunque creo que el camino más adecuado no es renunciar a este deber. Veo más coherente, aunque también más complicado, tomar conciencia suficiente para sacar de nuestros telediarios a tanto “mangante” que hay, viviendo a nuestra cuenta y facilitando la perversión del sistema.

Por si fuera poco, con el sello Gobierno de España, nos deleitan con anuncios publicitarios para convencernos del pago de IVA ¿Lo recuerdan?, ¡Hay que tener valor!


                                                                                  D. Robles